Vida eterna

Solo Dios: el hermano Rafael 03/06/19

NoSeguimos con el comentario de la carta del 3 de septiembre. Cabe destacar lo que dice el Hno. Rafael sobre las pruebas que nos manda El Señor, y de cómo los hombres nos sublevamos con Dios, porque lo que buscamos en un Dios que nos consuele y nos haga la vida fácil. “Santo quieres ser, tu hermanos te lo van a hacer”. Deberíamos amar las pruebas que Dios, las que la voluntad de Dios nos envíe. Cuando tengamos pena por la vida pasada, dejemos todo a la misericordia de Dios, porque ya pasó, y los pecados ya nos los perdonó y olvidó para siempre. En la segunda parte del programa plantearemos varios temas: El miedo a la muerte que tiene la gente en la actualidad, y como se aferra a esta vida como si no hubiese una vida eterna. Pidamos fe en esa vida eterna. También veremos la importancia de celebrar la eucaristía diariamente, comulgando en ella, tener tiempo de oración ante el sagrario y rezar todos lo días el Rosario. Y por fin la importancia del confesor habitual o del director espiritual. Terminaremos con la lectura parcial de la carta P. Vicente Pardo Feliú, del 3 de septiembre de 1934, en la que el Hno. Rafael le habla del estado de su enfermedad; para finalizar con la oración “Amar a Dios y al prójimo”.

Solo Dios: el hermano Rafael 03/06/19

NoSeguimos con el comentario de la carta del 3 de septiembre. Cabe destacar lo que dice el Hno. Rafael sobre las pruebas que nos manda El Señor, y de cómo los hombres nos sublevamos con Dios, porque lo que buscamos en un Dios que nos consuele y nos haga la vida fácil. “Santo quieres ser, tu hermanos te lo van a hacer”. Deberíamos amar las pruebas que Dios, las que la voluntad de Dios nos envíe. Cuando tengamos pena por la vida pasada, dejemos todo a la misericordia de Dios, porque ya pasó, y los pecados ya nos los perdonó y olvidó para siempre. En la segunda parte del programa plantearemos varios temas: El miedo a la muerte que tiene la gente en la actualidad, y como se aferra a esta vida como si no hubiese una vida eterna. Pidamos fe en esa vida eterna. También veremos la importancia de celebrar la eucaristía diariamente, comulgando en ella, tener tiempo de oración ante el sagrario y rezar todos lo días el Rosario. Y por fin la importancia del confesor habitual o del director espiritual. Terminaremos con la lectura parcial de la carta P. Vicente Pardo Feliú, del 3 de septiembre de 1934, en la que el Hno. Rafael le habla del estado de su enfermedad; para finalizar con la oración “Amar a Dios y al prójimo”.