«Quisiera agradeceros todo lo que habéis aportado a mi vida desde el año 2015, cuando me convertí después de más de media vida de alejamiento de Dios.

Nací en una familia católica pero, ya desde la adolescencia, y con gran sufrimiento para mis padres, me aparté de la Fe y mantuve una postura muy crítica hacia la Iglesia. Trabajé durante más de 30 años en el Mundo de la Comunicación hasta que tuve que dejarlo debido a serios problemas de salud. A partir de entonces, me fui a vivir con mi madre, que era oyente y benefactora de Radio María.

Muchas veces, cuando le oía escuchar la emisora, me burlaba de ella y le dirigía comentarios anti-religiosos que sé que lea herían profundamente. Pero me daba igual. Tras la muerte de mi madre, en 2014, y meses después, de una amiga, me sumí en una profunda desesperación pero el Señor supo dirigirme de nuevo hacia su Casa. Una larga confesión con un sacerdote muy anciano me reconcilió con el Señor y, desde entonces, Radio María se convirtió en mi soporte espiritual y anímico. La oigo a todas horas. Ya no veo la televisión y prácticamente no escucho ninguna otra emisora. Fui y sigo siendo una gran pecadora pero sé que Dios me ha perdonado y me perdona. Y, gracias a vosotros, he abandonado la mundanidad y el Señor se ha convertido en el centro de mi vida.

Muchas gracias por todo. Colaboro en la medida de lo posible para que Radio María siga extendiendo la Fe por todo el mundo y propague a los cuatro vientos que Jesucristo es el Camino, la Verdad y la Vida, y que la Virgen es la Madre que nos ayuda a encontrarle y permanecer en Él.»