En el programa de hoy se van a leer los capítulos 22 y 23. Scupoli sigue enseñándonos a elevar el espíritu a Dios ante la contemplación de las cosas sensibles, en otras palabras, la mente del cristiano debe estar centrada en Dios y la percepción de todo lo que le rodea estará tomada o captada desde la perspectiva de Dios Padre y Creador. En este sentido, en el capítulo 22 se centra en cómo podemos sacar provecho de esta percepción de las cosas materiales para reflexionar sobre la pasión de Cristo Redentor llegando así a obtener un corazón humilde y agradecido. En el capítulo 23 sigue la misma línea presentándonos diferentes situaciones y por dónde guiar nuestro pensamiento y adaptarlo a nuestra vida espiritual. Scupoli nos presenta como una guía, una propuesta para ayudarnos a hacer un buen uso y gobierno de los sentidos. Es importante la reflexión que hace al final del capítulo, lo importante es el recogimiento dentro de uno mismo en el Señor, combatir las inclinaciones viciosas y hacer actos de virtud contrarios de dichos vicios.