"A cada cual, Dios lleva por su propio camino y uno llega más fácil y más rápido a la meta que el otro. Lo que nosotros podemos hacer en relación a lo que se nos da es realmente poco, pero debemos hacer ese poco. Ante todo, pedir insistentemente que vayamos por el camino recto y sigamos sin resistencia alguna el estímulo de la Gracia cuando lo notemos. Quien procede así y persevera pacientemente, ese tal no deberá decir que su esfuerzo es inútil. Únicamente no se debe poner plazo alguno al Señor", Santa Teresa Benedicta de la Cruz.