Gracias por el camino. «Yo soy el camino, la verdad y la vida».
Jesús no dice simplemente: «Yo os enseño el camino».
Dice: «Yo soy el camino».
Y esto cambia completamente las cosas.
Porque ser cristiano no consiste solamente en aprender unas normas, conocer unas oraciones o cumplir unas obligaciones.
Ser cristiano es caminar con una persona: Jesucristo.