En este programa vamos a abordar la dignidad humana a la luz de la encíclica del Papa, en especial sobre los retos de la inteligencia artificial, con la ayuda de Juan Antonio Perteguer, Creador de Chat lumen y presidente de ASE.
En este programa vamos a abordar la dignidad humana a la luz de la encíclica del Papa, en especial sobre los retos de la inteligencia artificial, con la ayuda de Juan Antonio Perteguer, Creador de Chat lumen y presidente de ASE.
Hoy reflexionamos sobre una cuestión que va al corazón del compromiso provida: la importancia de dar testimonio público. Porque defender la vida no es solamente una convicción privada, ni una opinión más entre otras muchas. Es una responsabilidad personal y social que nos interpela a todos.
Hoy profundizamos en el sentido del sufrimiento cuando la fe ilumina la vida, y lo hacemos con una invitada muy especial: Inmaculada Mazuelos.
Varias familias cuentan su experiencia como familias de acogida, especialmente de urgencia. Explican los tipos de acogimiento frente a la adopción y cómo la acogida, aunque duele cuando el niño se va, sana profundamente a los menores y transforma también a las familias acogedoras. Además, las familias destacan el pasaje del joven rico como inspiración para decir “sí” a la acogida pese a miedos iniciales. Relatan casos duros como mellizos sin hábitos que encontraron hogar tras dudas de una pareja infértil. Insisten en que la despedida duele, pero es vocación alegre que educa en generosidad a los hijos biológicos. Detallan requisitos de urgencia (uno sin trabajar, experiencia previa) y opciones monoparentales o en familia extensa. Ven la acogida como caridad concreta, gratuidad y paternidad temporal, recibiendo a Cristo en cada niño. Cerramos con oración pidiendo perdón por omisiones y hogares para niños sin familia estable.
Luces y sombras actuales en la cultura de la vida.
El mes pasado hablamos un poco del compromiso social de los laicos en la defensa de la vida humana, y en este día en que ya estamos a las puertas del mayor acontecimiento de la historia, el Nacimiento de Nuestro Señor según la carne, vamos a seguir profundizando en la defensa de la vida humana vulnerable también con la ayuda de algunos textos de la Exhortación Apostólica "Dilexi te", del Papa León XIV, al igual que el pasado programa, pero contamos hoy para esto con tres mujeres muy especiales.
El compromiso social de los laicos en la defensa de la vida.
Hoy hablamos del inestimable valor de la vida humana desde su concepción, la defensa de las mujeres y de los niños por nacer, y la dignidad humana que está por encima de cualquier situación o circunstancia en la que se encuentra cualquier persona.
Hoy hablamos sobre el uso de los medios tecnológicos al servicio de la causa provida y de la misión de la Iglesia.
Labor del “buen samaritano” al servicio de la vida. Es importante comprender que todo lo que hacemos por otras personas, es defender la cultura de la vida.
Ya en el corazón del verano, proseguiremos en este programa la lectura y el comentario de la Declaración Dignitas infinita que comenzamos el mes pasado, y contaremos con una entrevista que no os va a dejar indiferentes, sobre el testimonio y la iniciativa de un joven español ingeniero industrial que está salvando muchas vidas en el continente africano, concretamente mediante incubadoras sencillas y asequibles para sitios muy desfavorecidos.
Defendiendo la dignidad infinita del ser humano desde la concepción. ¿Diagnóstico prenatal o “preletal"?
Hoy vamos a recordar tantas cosas buenas que las Asociaciones Provida aportan en la defensa de la vida con su ayuda, con sus voluntarios, con sus donativos y recursos, para hacer más fácil la vida de los demás.
Hoy vemos cómo la enfermedad no tiene la última palabra, y no es impedimento para vivir una vida plena, brillante, luminosa, y ninguna enfermedad es obstáculo para poder darle al Señor la oportunidad de santificarse en nosotros.
Amar la Vida, ¿una cuestión de fe? Esta es la pregunta con la que arrancamos este programa, porque nos parece de vital importancia pensar sobre esto: si solo defendemos la vida como un imperativo de nuestra religión católica, o es que como seres humanos deberíamos ser coherentes con nuestra propia naturaleza humana. Colabora hoy Ema Basa, y Carla Restoy nos cuenta su testimonio.