Adoratrices

Camino de santidad 13/07/24

Camino de santidad 13/07/24

Comenzamos la vida de Santa Micaela del Stmo. Sacramento, fundadora de la Congregación de las religiosas Adoratrices del Santísimo Sacramento. Nació en una familia aristocrática y en plena guerra de la Independencia. Tuvo 9 hermanos de los que sobrevivieron 5, su madre era profundamente religiosa y de acentuado sentido de la caridad, educó a sus hijos en una sólida fe cristiana. La vida de María Micaela estuvo marcada por el sufrimiento, la renuncia y el sacrificio. Tenía un temperamento fuerte heredado de su padre que se afianzó en ella por los avatares que le tocó vivir. Durante los primeros años de su juventud, su alta posición social la hizo moverse entre dos mundos diferentes. Por un lado, una activa vida social, con asistencia a reuniones, bailes, viajes y práctica de la equitación, llegando a ser una gran amazona. Por otro, una vida de fervorosa oración ante el Sagrario y de amor al prójimo, visitando asiduamente a enfermos, ancianos y pobres, a los que socorría con su dinero y con la ropa y alhajas que conseguía le regalasen sus ricas amistades.
Camino de santidad 13/07/24

Camino de santidad 13/07/24

Comenzamos la vida de Santa Micaela del Stmo. Sacramento, fundadora de la Congregación de las religiosas Adoratrices del Santísimo Sacramento. Nació en una familia aristocrática y en plena guerra de la Independencia. Tuvo 9 hermanos de los que sobrevivieron 5, su madre era profundamente religiosa y de acentuado sentido de la caridad, educó a sus hijos en una sólida fe cristiana. La vida de María Micaela estuvo marcada por el sufrimiento, la renuncia y el sacrificio. Tenía un temperamento fuerte heredado de su padre que se afianzó en ella por los avatares que le tocó vivir. Durante los primeros años de su juventud, su alta posición social la hizo moverse entre dos mundos diferentes. Por un lado, una activa vida social, con asistencia a reuniones, bailes, viajes y práctica de la equitación, llegando a ser una gran amazona. Por otro, una vida de fervorosa oración ante el Sagrario y de amor al prójimo, visitando asiduamente a enfermos, ancianos y pobres, a los que socorría con su dinero y con la ropa y alhajas que conseguía le regalasen sus ricas amistades.