Ayer 11 de febrero, comenzó la XXXIV Jornada Mundial del Enfermo, con lema “La compasión del samaritano: amar llevando el dolor del otro”. Y a nuestros capellanes y voluntarios vamos a dedicar el programa de hoy, acompañados por D. Jose Manuel Fuertes, Delegado Episcopal de la Pastoral de la Salud de la Diócesis de Alcalá de Henares. Juana Gracia, Julio Huelamo y Pablo Sequeiros, presentarán la vida de la familia de Teresa de Calcuta, destacando la influencia de su madre, en su vocación religiosa y el servicio a los más necesitados.
Si la parábola del buen samaritano es el ejemplo claro de quién es capaz de ver: quien se deja llevar de la compasión y actúa con misericordia, lo que se nos cuenta en el episodio de Marta y de María completa lo dicho.
Para poder mantener la acción a favor del prójimo, tanto a nivel personal como comunitario, la mejor preparación es sentarse, como María, a escuchar la palabra de Jesús. Y de María escuchando a Jesús, el evangelista pasa a Jesús hablando con Dios, lo que provoca el deseo de los discípulos de imitarlo; momento que aprovecha el Señor para enseñarles el “Padrenuestro”, modelo de toda oración.
Labor del “buen samaritano” al servicio de la vida. Es importante comprender que todo lo que hacemos por otras personas, es defender la cultura de la vida.
Ayer 11 de febrero, comenzó la XXXIV Jornada Mundial del Enfermo, con lema “La compasión del samaritano: amar llevando el dolor del otro”. Y a nuestros capellanes y voluntarios vamos a dedicar el programa de hoy, acompañados por D. Jose Manuel Fuertes, Delegado Episcopal de la Pastoral de la Salud de la Diócesis de Alcalá de Henares. Juana Gracia, Julio Huelamo y Pablo Sequeiros, presentarán la vida de la familia de Teresa de Calcuta, destacando la influencia de su madre, en su vocación religiosa y el servicio a los más necesitados.
Si la parábola del buen samaritano es el ejemplo claro de quién es capaz de ver: quien se deja llevar de la compasión y actúa con misericordia, lo que se nos cuenta en el episodio de Marta y de María completa lo dicho.
Para poder mantener la acción a favor del prójimo, tanto a nivel personal como comunitario, la mejor preparación es sentarse, como María, a escuchar la palabra de Jesús. Y de María escuchando a Jesús, el evangelista pasa a Jesús hablando con Dios, lo que provoca el deseo de los discípulos de imitarlo; momento que aprovecha el Señor para enseñarles el “Padrenuestro”, modelo de toda oración.
Labor del “buen samaritano” al servicio de la vida. Es importante comprender que todo lo que hacemos por otras personas, es defender la cultura de la vida.