1579: Sacerdocio y celibato: Comenzamos el comentario del n. 1579 (con el marginal 1618), que enseña que los sacerdotes de la Iglesia latina ordinariamente son elegidos entre quienes han recibido el carisma del celibato por el Reino de los cielos.- Van Thuan (15).
1577 (cont.) -1578: El sacramento del Orden, un don inmerecido al que no se tiene derecho: Tras resumir la enseñanza del n. 1577, que hemos estado viendo los días pasados, sobre el sacerdocio reservado a los varones, pasamos al n. 1578 (con el marginal 2121), que enseña que nadie tiene derecho a recibir el sacramento del Orden, y que corresponde a la autoridad de la Iglesia discernir la auténtica vocación divina y, en su caso, la responsabilidad de llamar a recibir este sacramento. - Van Thuan (14).
1577 (cont.): Por qué la ordenación sacerdotal está reservada a los varones: Profundizamos en el n 1577, y comentamos el documento “Inter insigniores” de la Congregación de la Fe, que explica los motivos de la no admisión de las mujeres al Orden sacerdotal. - Van Thuan (12).
1577 (cont.): Varones y mujeres en la Iglesia, Esposa de Cristo: Seguimos profundizando en el n 1577, con ayuda del documento “Inter insigniores” . Este texto recuerda que el sacerdote actúa “in persona Christi”, como signo vivo del Verbo, que se hizo hombre como varón, para unirse como Esposo divino a la Iglesia Esposa. Vemos también cómo, en la Carta Apostólica “Ordinatio sacerdotalis”, S. Juan Pablo II recordaba que el hecho de que María Santísima no recibiera el sacerdocio ministerial “muestra claramente que la no admisión de las mujeres a la ordenación sacerdotal no puede significar una menor dignidad ni una discriminación hacia ellas”, y declaraba que “la Iglesia no tiene en modo alguno la facultad de conferir la ordenación sacerdotal a las mujeres, y que este dictamen debe ser considerado como definitivo por todos los fieles de la Iglesia”. - Van Thuan (13).
1577: Quién puede recibir el Orden sacerdotal: El n. 1577 (con los marginales 551, 861 y 862) nos recuerda que el Señor Jesús eligió a varones para formar el colegio de los doce Apóstoles, y estos hicieron lo mismo cuando eligieron a sus colaboradores. A lo largo de toda su historia, la Iglesia ha mantenido este modo de proceder, al reconocerse vinculada por una decisión del Señor. Por ello, “solo el varón bautizado recibe válidamente la sagrada ordenación” (Código de Dº Canónico, 1024). Iremos viendo los documentos magisteriales y reflexiones teológicas que a partir del último tercio del s. XX profundizaron en las razones de esta cuestión. - Van Thuan (11).
1570-1571: Carácter y misión del diaconado: El n. 1570 (con el marginal 1121) enseña que el sacramento del Orden marca a los diáconos con el “carácter” sacramental indeleble, que los configura con Cristo que se hizo “diácono”, es decir, servidor de todos. Y explica las funciones que les corresponden en el campo litúrgico, caritativo y pastoral. Y comenzamos a exponer el n. 1571, que nos habla del diaconado permanente. - Card. Van Thuan (9).
1566 (cont.) - 1567: Relaciones del presbítero con la Eucaristía, el obispo, los demás presbíteros y fieles: Proseguimos el comentario al n. 1566 con ayuda de la "Pastores dabo vobis" de S. Juan Pablo II, que nos habla de la centralidad de la Eucaristía en la vida y ministerio del presbítero. Y pasamos al n. 1567 (con los marginales 1462 y 2179), que nos enseña que los presbíteros, como colaboradores de los obispos, forman en obediencia y comunión con ellos, un único presbiterio al servicio del Pueblo de Dios. - Card. Van Thuan (8).
1564 (cont.) - 1565: Consagración y misión del del presbítero: Seguimos profundizando en el n. 1564 con la ayuda de la Exhortación apostólica "Pastores dabo vobis" de S. Juan Pablo II y del teólogo J. Galot, que nos enseñan que el carácter sacerdotal consagra y configura al presbítero con Cristo, de manera que por ser hombre de Dios, tomado por Cristo con todo su ser humano, puede irradiar a Dios en toda su vida y acción. Y pasamos al n. 1565 (con el marginal 849), que señala que los presbíteros participan de la universalidad de la misión confiada por Cristo a los Apóstoles. - Van Thuan (7).
1563: El “carácter” impreso por el Orden sacerdotal: El n. 1563 (con el marginal 1121) enseña que el sacerdocio de los presbíteros se confiere por el sacramento del Orden, que marca a los sacerdotes con un carácter especial que permanece indeleble para siempre, por lo que no se puede reiterar, y que presupone haber recibido previamente los sacramentos de la iniciación cristiana. - Van Thuan (5).
1560: El n. 1560 (con los marginales 833 y 886), nos enseña que cada obispo, como vicario de Cristo, tiene el oficio pastoral de su Iglesia particular, pero también tiene colegialmente con los demás obispos la solicitud de todas las Iglesias. Por ello, como nos recuerdan algunos textos del Conc. Vaticano II, debe promover la dimensión misionera de sus fieles, aunar fuerzas con los demás obispos en las conferencias episcopales, sínodos y concilios, etc.- Mons. Van Thuan (3).
1561-1562: Obispos y presbíteros: El n. 1561 (con el marginal 1369) enseña la significación especial de la Eucaristía celebrada en torno al altar bajo la presidencia del obispo, que representa a Cristo, Pastor y Cabeza de su Iglesia. Y pasamos al apartado sobre los presbíteros, comentando el n. 1562, que nos habla de cómo Cristo hizo a los obispos partícipes de su misión por medio de los Apóstoles, de los cuales son sucesores; y a su vez, la función ministerial de los obispos fue encomendada en grado subordinado a los presbíteros, cuyo ministerio está configurado especialmente por 4 vínculos: con Cristo mismo, los obispos, la Eucaristía y toda la comunidad eclesial.- Van Thuan (4).
1579: Sacerdocio y celibato: Comenzamos el comentario del n. 1579 (con el marginal 1618), que enseña que los sacerdotes de la Iglesia latina ordinariamente son elegidos entre quienes han recibido el carisma del celibato por el Reino de los cielos.- Van Thuan (15).
1577 (cont.) -1578: El sacramento del Orden, un don inmerecido al que no se tiene derecho: Tras resumir la enseñanza del n. 1577, que hemos estado viendo los días pasados, sobre el sacerdocio reservado a los varones, pasamos al n. 1578 (con el marginal 2121), que enseña que nadie tiene derecho a recibir el sacramento del Orden, y que corresponde a la autoridad de la Iglesia discernir la auténtica vocación divina y, en su caso, la responsabilidad de llamar a recibir este sacramento. - Van Thuan (14).
1577 (cont.): Por qué la ordenación sacerdotal está reservada a los varones: Profundizamos en el n 1577, y comentamos el documento “Inter insigniores” de la Congregación de la Fe, que explica los motivos de la no admisión de las mujeres al Orden sacerdotal. - Van Thuan (12).
1577 (cont.): Varones y mujeres en la Iglesia, Esposa de Cristo: Seguimos profundizando en el n 1577, con ayuda del documento “Inter insigniores” . Este texto recuerda que el sacerdote actúa “in persona Christi”, como signo vivo del Verbo, que se hizo hombre como varón, para unirse como Esposo divino a la Iglesia Esposa. Vemos también cómo, en la Carta Apostólica “Ordinatio sacerdotalis”, S. Juan Pablo II recordaba que el hecho de que María Santísima no recibiera el sacerdocio ministerial “muestra claramente que la no admisión de las mujeres a la ordenación sacerdotal no puede significar una menor dignidad ni una discriminación hacia ellas”, y declaraba que “la Iglesia no tiene en modo alguno la facultad de conferir la ordenación sacerdotal a las mujeres, y que este dictamen debe ser considerado como definitivo por todos los fieles de la Iglesia”. - Van Thuan (13).
1577: Quién puede recibir el Orden sacerdotal: El n. 1577 (con los marginales 551, 861 y 862) nos recuerda que el Señor Jesús eligió a varones para formar el colegio de los doce Apóstoles, y estos hicieron lo mismo cuando eligieron a sus colaboradores. A lo largo de toda su historia, la Iglesia ha mantenido este modo de proceder, al reconocerse vinculada por una decisión del Señor. Por ello, “solo el varón bautizado recibe válidamente la sagrada ordenación” (Código de Dº Canónico, 1024). Iremos viendo los documentos magisteriales y reflexiones teológicas que a partir del último tercio del s. XX profundizaron en las razones de esta cuestión. - Van Thuan (11).
1570-1571: Carácter y misión del diaconado: El n. 1570 (con el marginal 1121) enseña que el sacramento del Orden marca a los diáconos con el “carácter” sacramental indeleble, que los configura con Cristo que se hizo “diácono”, es decir, servidor de todos. Y explica las funciones que les corresponden en el campo litúrgico, caritativo y pastoral. Y comenzamos a exponer el n. 1571, que nos habla del diaconado permanente. - Card. Van Thuan (9).
1566 (cont.) - 1567: Relaciones del presbítero con la Eucaristía, el obispo, los demás presbíteros y fieles: Proseguimos el comentario al n. 1566 con ayuda de la "Pastores dabo vobis" de S. Juan Pablo II, que nos habla de la centralidad de la Eucaristía en la vida y ministerio del presbítero. Y pasamos al n. 1567 (con los marginales 1462 y 2179), que nos enseña que los presbíteros, como colaboradores de los obispos, forman en obediencia y comunión con ellos, un único presbiterio al servicio del Pueblo de Dios. - Card. Van Thuan (8).
1564 (cont.) - 1565: Consagración y misión del del presbítero: Seguimos profundizando en el n. 1564 con la ayuda de la Exhortación apostólica "Pastores dabo vobis" de S. Juan Pablo II y del teólogo J. Galot, que nos enseñan que el carácter sacerdotal consagra y configura al presbítero con Cristo, de manera que por ser hombre de Dios, tomado por Cristo con todo su ser humano, puede irradiar a Dios en toda su vida y acción. Y pasamos al n. 1565 (con el marginal 849), que señala que los presbíteros participan de la universalidad de la misión confiada por Cristo a los Apóstoles. - Van Thuan (7).
1563: El “carácter” impreso por el Orden sacerdotal: El n. 1563 (con el marginal 1121) enseña que el sacerdocio de los presbíteros se confiere por el sacramento del Orden, que marca a los sacerdotes con un carácter especial que permanece indeleble para siempre, por lo que no se puede reiterar, y que presupone haber recibido previamente los sacramentos de la iniciación cristiana. - Van Thuan (5).
1560: El n. 1560 (con los marginales 833 y 886), nos enseña que cada obispo, como vicario de Cristo, tiene el oficio pastoral de su Iglesia particular, pero también tiene colegialmente con los demás obispos la solicitud de todas las Iglesias. Por ello, como nos recuerdan algunos textos del Conc. Vaticano II, debe promover la dimensión misionera de sus fieles, aunar fuerzas con los demás obispos en las conferencias episcopales, sínodos y concilios, etc.- Mons. Van Thuan (3).
1561-1562: Obispos y presbíteros: El n. 1561 (con el marginal 1369) enseña la significación especial de la Eucaristía celebrada en torno al altar bajo la presidencia del obispo, que representa a Cristo, Pastor y Cabeza de su Iglesia. Y pasamos al apartado sobre los presbíteros, comentando el n. 1562, que nos habla de cómo Cristo hizo a los obispos partícipes de su misión por medio de los Apóstoles, de los cuales son sucesores; y a su vez, la función ministerial de los obispos fue encomendada en grado subordinado a los presbíteros, cuyo ministerio está configurado especialmente por 4 vínculos: con Cristo mismo, los obispos, la Eucaristía y toda la comunidad eclesial.- Van Thuan (4).