Parece que en el dolor o el sufimiento el Señor desaparece, pero Él sigue a nuestro lado. El P. Pío nos recuerda que el sufrimientoo es una bendición de Dios.
"Estoy lleno de consuelo,... en todas mis tribulaciones" Dice San Pablo a los corintios. ¿Cómo es posible que en los preoblemas estemos consolados? Porque Dios está con nosotros, porque Cristo, a pesar de los problemas que nos rodean, siempre está con nosotros. Hagámosnos pequeñitos para que el Señor siempre esté a nuestro lado
Sufrir una prueba no depende en absoluto del alma, y nada se podrá hacer directamente para entrar en ella. Depende exclusivamente de la voluntad de Dios. Lo que te aconsejo
es que estés tranquila y que no te preocupes por lo que sucederá. Todo concluirá en gloria de Dios y en santificación del alma.
Además, mantente siempre humilde ante la voluntad infinita del Señor, ensancha siempre tu corazón, agradece sin interrupción al buen Dios los favores que continuamente te otorga, porque no es digno de recibir nuevas gracias el que no sabe agradecer las que ya ha recibido. Y deja libre actuación a la gracia de Dios, buscando siempre su gloria, tu salvación y la de todas las almas; y no te olvides nunca que los
favores celestiales se conceden no sólo para la propia santificación, sino también para la santificación de los demás. (Padre Pío)
En la medida en que son grandes tus sufrimientos, lo es el amor que Dios te ofrece. Aquellos, querida mía, te sirvan de medida de comparación del amor que Dios te tiene.
El amor de Dios lo conocerás por esta señal: las aflicciones que te manda. La señal la tienes en tus manos y está al alcance de tu inteligencia; alégrate, pues, cuando la
tempestad se embravece; alégrate, te digo, con los hijos de Dios, porque esto es amor singularísimo del Esposo divino hacia ti. Humíllate también ante la majestad divina,
considerando cuántas otras almas hay en el mundo, más dignas y más ricas de dotes intelectuales y de virtudes, y que ciertamente no son tratadas con ese singularísimo amor
con el que tú eres tratada por Dios. (Padre Pío)
Hoy el Padre Pío nos enseña a vivir la misericordia y el Consuelo De Dios. Al igual nos enseña a vivir en la presencia De Dios en cada momento de nuestra vida.
Parece que en el dolor o el sufimiento el Señor desaparece, pero Él sigue a nuestro lado. El P. Pío nos recuerda que el sufrimientoo es una bendición de Dios.
"Estoy lleno de consuelo,... en todas mis tribulaciones" Dice San Pablo a los corintios. ¿Cómo es posible que en los preoblemas estemos consolados? Porque Dios está con nosotros, porque Cristo, a pesar de los problemas que nos rodean, siempre está con nosotros. Hagámosnos pequeñitos para que el Señor siempre esté a nuestro lado
Sufrir una prueba no depende en absoluto del alma, y nada se podrá hacer directamente para entrar en ella. Depende exclusivamente de la voluntad de Dios. Lo que te aconsejo
es que estés tranquila y que no te preocupes por lo que sucederá. Todo concluirá en gloria de Dios y en santificación del alma.
Además, mantente siempre humilde ante la voluntad infinita del Señor, ensancha siempre tu corazón, agradece sin interrupción al buen Dios los favores que continuamente te otorga, porque no es digno de recibir nuevas gracias el que no sabe agradecer las que ya ha recibido. Y deja libre actuación a la gracia de Dios, buscando siempre su gloria, tu salvación y la de todas las almas; y no te olvides nunca que los
favores celestiales se conceden no sólo para la propia santificación, sino también para la santificación de los demás. (Padre Pío)
En la medida en que son grandes tus sufrimientos, lo es el amor que Dios te ofrece. Aquellos, querida mía, te sirvan de medida de comparación del amor que Dios te tiene.
El amor de Dios lo conocerás por esta señal: las aflicciones que te manda. La señal la tienes en tus manos y está al alcance de tu inteligencia; alégrate, pues, cuando la
tempestad se embravece; alégrate, te digo, con los hijos de Dios, porque esto es amor singularísimo del Esposo divino hacia ti. Humíllate también ante la majestad divina,
considerando cuántas otras almas hay en el mundo, más dignas y más ricas de dotes intelectuales y de virtudes, y que ciertamente no son tratadas con ese singularísimo amor
con el que tú eres tratada por Dios. (Padre Pío)
Hoy el Padre Pío nos enseña a vivir la misericordia y el Consuelo De Dios. Al igual nos enseña a vivir en la presencia De Dios en cada momento de nuestra vida.