Hoy hablamos en nuestro programa de educar nuestra mirada para trascender más allá de lo inmediato. De la mano de Machado, de Magritte, de Ernestina de Champourcin, entre otros, nos parece escuchar el clamor humano que refleja aquella inquietud del corazón de la que hablaba San Agustín: “Nos hiciste, Señor para ti…”.
Uno de los textos más famosos de S. Agustín es: "Nos hiciste para Tí, Señor, y nuestro corazón estará inquieto hasta que descanse en Tí". Todos necesitamos a Dios, incluso los que no creen en Dios.
Hoy, el P. Guillermo nos relata una oración de un "incredulo" OFICIAL, que acabo creyendo en medio de una batalla. Dios llama siempre a la puerta de cada uno.
Hoy hablamos en nuestro programa de educar nuestra mirada para trascender más allá de lo inmediato. De la mano de Machado, de Magritte, de Ernestina de Champourcin, entre otros, nos parece escuchar el clamor humano que refleja aquella inquietud del corazón de la que hablaba San Agustín: “Nos hiciste, Señor para ti…”.
Uno de los textos más famosos de S. Agustín es: "Nos hiciste para Tí, Señor, y nuestro corazón estará inquieto hasta que descanse en Tí". Todos necesitamos a Dios, incluso los que no creen en Dios.
Hoy, el P. Guillermo nos relata una oración de un "incredulo" OFICIAL, que acabo creyendo en medio de una batalla. Dios llama siempre a la puerta de cada uno.