1.) Lunes V Semana de Tiempo de Ordinario;
2.) Lecturas: 1 R 8, 1-7.9-13 «Acarrearon el Arca de la Alianza al Santo de los Santos, y la nube llenó el templo del Señor»; Sal 131, 6-10 «¡Levántate, Señor, ven a tu mansión!»;
3.) Evangelio: Mc 6, 53-56 «Los que lo tocaban se curaban».
Después de lo sucedido en la montaña donde Jesús ha mostrado su “gloria” a sus discípulos predilectos, el evangelista nos presenta a Jesús curando a un muchacho poseído por el maligno, mostrando una vez más su poder sobre el mal y cualquier forma de mal. El proyecto salvador de Dios, que culminará en la pasión, muerte y resurrección de Jesús, será
comprendido y aceptado por aquél que se haga como un niño y no busque ni grandezas ni honores, sino que viva desde el servicio y la entrega, a semejanza de Jesús.
Jesús se presenta a sus paisanos con estas palabras: “Hoy se cumple esta Escritura que acabáis de oír”. De él habla la Escritura que acaban de oír. Él ha sido enviado a realizar con amor, lleno de compasión y de misericordia, la misión evangelizadora, sanadora, liberadora y consoladora que se le ha confiado y que anunció antaño el profeta Isaías. La respuesta de los nazaretanos fue de un total rechazo y Jesús marcha a Cafarnaún, donde va a llevarse a cabo gran parte de su ministerio. Allí anunciará la Buena Noticia y los milagros y curaciones serán el signo de que el Reino de Dios ha llegado con su presencia.
1508 (cont.): El cristiano y la cruz: Profundizamos en el comentario del n. 1508 (con los marginales 798 y 618), que nos transmite dos enseñanzas: por una parte, el Señor sigue realizando milagros a través de la Iglesia, a veces dando a algunos un carisma especial de curación; por otro lado, ni las oraciones más fervorosas obtienen la curación de todas las enfermedades; recordemos que el sufrimiento del cristiano, unido a la cruz de Cristo, colabora con Él en la Redención del mundo.- Chiara Corbella (10).
1504: Jesús nos toca para sanarnos: El n. 1504 (con los marginales 695 y 1116), tras recordarnos que Cristo pide a los enfermos que crean, enseña también que se sirve de signos materiales para curar, que son profecía de los sacramentos, en los que Jesús continúa “tocándonos” para sanarnos.- Chiara Corbella (6)
1.) Lunes V Semana de Tiempo Ordinario. Santa Escolástica, vg (Memoria Obligatoria);
2.) Lecturas: Gn 1, 1-19 «Dijo Dios, y así fue»; Sal 103, 1-2a.5-6.10.12.24.35c «Goce el Señor con sus obras»;
3.) Evangelio: Mc 6, 53-56 «Los que lo tocaban se curaban».
Rodeado ya de unos discípulos, Jesús emprende una intensa actividad de cara a la muchedumbre, que Marcos sitúa en Cafarnaúm. El evangelista nos ofrece un cuadro característico, compendiando diversos
sucesos, donde quiere destacar la “autoridad” de Jesús que asombra
porque tiene poder para expulsar demonios, curar leprosos y paralíticos y
perdonar pecados.
En el programa de hoy se van a leer dos relatos: "Curaciones maravillosas" y "Llegada a Irkustk". Con esto se acaba el segundo capítulo del libro. El peregrino cae en aguas heladas y esto le provoca una grave afección en las piernas. Veremos la frialdad e incluso crueldad de algunas personas y también la providencia de Dios.
1.) Lunes V Semana de Tiempo de Ordinario;
2.) Lecturas: 1 R 8, 1-7.9-13 «Acarrearon el Arca de la Alianza al Santo de los Santos, y la nube llenó el templo del Señor»; Sal 131, 6-10 «¡Levántate, Señor, ven a tu mansión!»;
3.) Evangelio: Mc 6, 53-56 «Los que lo tocaban se curaban».
Después de lo sucedido en la montaña donde Jesús ha mostrado su “gloria” a sus discípulos predilectos, el evangelista nos presenta a Jesús curando a un muchacho poseído por el maligno, mostrando una vez más su poder sobre el mal y cualquier forma de mal. El proyecto salvador de Dios, que culminará en la pasión, muerte y resurrección de Jesús, será
comprendido y aceptado por aquél que se haga como un niño y no busque ni grandezas ni honores, sino que viva desde el servicio y la entrega, a semejanza de Jesús.
Jesús se presenta a sus paisanos con estas palabras: “Hoy se cumple esta Escritura que acabáis de oír”. De él habla la Escritura que acaban de oír. Él ha sido enviado a realizar con amor, lleno de compasión y de misericordia, la misión evangelizadora, sanadora, liberadora y consoladora que se le ha confiado y que anunció antaño el profeta Isaías. La respuesta de los nazaretanos fue de un total rechazo y Jesús marcha a Cafarnaún, donde va a llevarse a cabo gran parte de su ministerio. Allí anunciará la Buena Noticia y los milagros y curaciones serán el signo de que el Reino de Dios ha llegado con su presencia.
1508 (cont.): El cristiano y la cruz: Profundizamos en el comentario del n. 1508 (con los marginales 798 y 618), que nos transmite dos enseñanzas: por una parte, el Señor sigue realizando milagros a través de la Iglesia, a veces dando a algunos un carisma especial de curación; por otro lado, ni las oraciones más fervorosas obtienen la curación de todas las enfermedades; recordemos que el sufrimiento del cristiano, unido a la cruz de Cristo, colabora con Él en la Redención del mundo.- Chiara Corbella (10).
1504: Jesús nos toca para sanarnos: El n. 1504 (con los marginales 695 y 1116), tras recordarnos que Cristo pide a los enfermos que crean, enseña también que se sirve de signos materiales para curar, que son profecía de los sacramentos, en los que Jesús continúa “tocándonos” para sanarnos.- Chiara Corbella (6)
1.) Lunes V Semana de Tiempo Ordinario. Santa Escolástica, vg (Memoria Obligatoria);
2.) Lecturas: Gn 1, 1-19 «Dijo Dios, y así fue»; Sal 103, 1-2a.5-6.10.12.24.35c «Goce el Señor con sus obras»;
3.) Evangelio: Mc 6, 53-56 «Los que lo tocaban se curaban».
Rodeado ya de unos discípulos, Jesús emprende una intensa actividad de cara a la muchedumbre, que Marcos sitúa en Cafarnaúm. El evangelista nos ofrece un cuadro característico, compendiando diversos
sucesos, donde quiere destacar la “autoridad” de Jesús que asombra
porque tiene poder para expulsar demonios, curar leprosos y paralíticos y
perdonar pecados.
En el programa de hoy se van a leer dos relatos: "Curaciones maravillosas" y "Llegada a Irkustk". Con esto se acaba el segundo capítulo del libro. El peregrino cae en aguas heladas y esto le provoca una grave afección en las piernas. Veremos la frialdad e incluso crueldad de algunas personas y también la providencia de Dios.