Primer programa de la serie dedicada al Rey David dentro de Harmonía Universal. El primero de cuatro capítulos donde conoceremos al David histórico, arqueológico, musical, religioso, político y social.
Hoy vemos cómo se realizó la conquista de Jerusalén por David, que parecía inexpugnable, y será coronado y reconocido como Rey por todas las tribus de Israel.
Veremos hoy la instauración de la Monarquía siendo Saúl ungido como rey por Samuel a pesar de las reticencias del profeta, sin embargo, Saúl pronto se olvida de Yahvé acarreando su ruina. Se adivina su sustitución por David, apenas un chiquillo.
TESTAMENTO Y MUERTE DE DAVID:
Cuando se acerca el día de su muerte, David, al igual que otras grandes figuras bíblicas, deja su testamento a los suyos. El testamento de David tiene dos partes bien diferenciadas: la parte religiosa-teológica y la parte política-circunstancial. En la primera, David exhorta a su hijo Salomón a guardar las disposiciones del Señor, tal y como están escritas en la Ley de Moisés, para poder seguir habitando en la presencia del Señor. En la segunda, David exhorta a su hijo Salomón a hacer justicia, castigando o recompensando a quienes él no había podido hacerlo en vida.
2 Samuel ~ DAVID CONSTRUYE UN ALTAR AL SEÑOR:
David lleva a cabo un censo de Israel y de Judá. El censo constituía un atentado contra la soberanía absoluta de Yahvé, porque el pueblo del Señor es posesión exclusiva de Dios y solo a Él está sometido. Conocer el número de los miembros del pueblo equivalía a dominarlos y a aprovecharse de ellos, unas veces con impuestos y otras utilizándolos como soldados o como esclavos en las obras del rey. David se arrepiente de haber ordenado el censo y súplica el perdón al Señor. Dios le pide a David, a través del profeta Gad, que construya un altar en la era de Arauná, el jebuseo. Este lugar será el elegido por Dios para construir el Templo de Salomón. La erección del altar de Jerusalén cierra los libros de Samuel.
DAVID ANUNCIA A SALOMÓN COMO SUCESOR AL TRONO: Comenzamos con los libros de Reyes, que empiezan narrando el advenimiento de Salomón al trono y cierran con la caída del reino de Judá. Abarca del siglo X al VI a.C.
Desaparecidos Amnón, Absalón y Quilab, se disputan la sucesión al trono Adonías, el mayor de los hijos que quedaba y Salomón. Finalmente, este último se hace con el trono gracias a la actuación de su madre Betsabé y del profeta Natán.
El relato deja entrever que la acción calculada de ambos tiene como resultado, precisamente, lo que Dios tenía dispuesto para la sucesión de David
2 Samuel ~Últimas palabras de David:
Comenzamos el programa con la segunda parte del Cántico de David, que proclama las acciones llevadas a cabo por el rey con la ayuda del Señor. Para ello, en primer lugar, se ensalza a Dios de quien provienen el valor y la fortaleza; en la parte central se reconoce que Dios protege al rey en todas sus acciones, sobre todo en las emprendidas contra sus enemigos; la parte final vuelve a recoger el canto de alabanza que entona primero el propio rey y luego el salmista. Finalmente, Las «últimas palabras de David» son una reflexión lírica sobre la figura del rey y sobre la dinastía. Son una bella síntesis de la doctrina mesiánica y un canto de esperanza para el futuro.
Primer programa de la serie dedicada al Rey David dentro de Harmonía Universal. El primero de cuatro capítulos donde conoceremos al David histórico, arqueológico, musical, religioso, político y social.
Hoy vemos cómo se realizó la conquista de Jerusalén por David, que parecía inexpugnable, y será coronado y reconocido como Rey por todas las tribus de Israel.
Veremos hoy la instauración de la Monarquía siendo Saúl ungido como rey por Samuel a pesar de las reticencias del profeta, sin embargo, Saúl pronto se olvida de Yahvé acarreando su ruina. Se adivina su sustitución por David, apenas un chiquillo.
TESTAMENTO Y MUERTE DE DAVID:
Cuando se acerca el día de su muerte, David, al igual que otras grandes figuras bíblicas, deja su testamento a los suyos. El testamento de David tiene dos partes bien diferenciadas: la parte religiosa-teológica y la parte política-circunstancial. En la primera, David exhorta a su hijo Salomón a guardar las disposiciones del Señor, tal y como están escritas en la Ley de Moisés, para poder seguir habitando en la presencia del Señor. En la segunda, David exhorta a su hijo Salomón a hacer justicia, castigando o recompensando a quienes él no había podido hacerlo en vida.
2 Samuel ~ DAVID CONSTRUYE UN ALTAR AL SEÑOR:
David lleva a cabo un censo de Israel y de Judá. El censo constituía un atentado contra la soberanía absoluta de Yahvé, porque el pueblo del Señor es posesión exclusiva de Dios y solo a Él está sometido. Conocer el número de los miembros del pueblo equivalía a dominarlos y a aprovecharse de ellos, unas veces con impuestos y otras utilizándolos como soldados o como esclavos en las obras del rey. David se arrepiente de haber ordenado el censo y súplica el perdón al Señor. Dios le pide a David, a través del profeta Gad, que construya un altar en la era de Arauná, el jebuseo. Este lugar será el elegido por Dios para construir el Templo de Salomón. La erección del altar de Jerusalén cierra los libros de Samuel.
DAVID ANUNCIA A SALOMÓN COMO SUCESOR AL TRONO: Comenzamos con los libros de Reyes, que empiezan narrando el advenimiento de Salomón al trono y cierran con la caída del reino de Judá. Abarca del siglo X al VI a.C.
Desaparecidos Amnón, Absalón y Quilab, se disputan la sucesión al trono Adonías, el mayor de los hijos que quedaba y Salomón. Finalmente, este último se hace con el trono gracias a la actuación de su madre Betsabé y del profeta Natán.
El relato deja entrever que la acción calculada de ambos tiene como resultado, precisamente, lo que Dios tenía dispuesto para la sucesión de David
2 Samuel ~Últimas palabras de David:
Comenzamos el programa con la segunda parte del Cántico de David, que proclama las acciones llevadas a cabo por el rey con la ayuda del Señor. Para ello, en primer lugar, se ensalza a Dios de quien provienen el valor y la fortaleza; en la parte central se reconoce que Dios protege al rey en todas sus acciones, sobre todo en las emprendidas contra sus enemigos; la parte final vuelve a recoger el canto de alabanza que entona primero el propio rey y luego el salmista. Finalmente, Las «últimas palabras de David» son una reflexión lírica sobre la figura del rey y sobre la dinastía. Son una bella síntesis de la doctrina mesiánica y un canto de esperanza para el futuro.