En esta ocasión, hablamos de San José, a las puertas de su fiesta este jueves 19 de marzo, de la belleza de su vocación y de su ejemplo.José fue el instrumento del que dispuso Dios para cuidar de Jesús y de María en momentos de extraordinaria dificultad. Y así, precisamente en nuestros días, en medio de las convulsiones y temores que zarandean a la humanidad, hemos de contemplar e invocar a José para obtener de su ejemplo y de su intercesión la gracia de confiar en la Providencia, a la vez que procuramos imitar sus virtudes y su resolución, su valentía creativa y su disponibilidad. Nos ayudan especialmente las palabras del papa Francisco en su carta "Patris corde", a la vez que el poeta Lope de Vega, el pintor El Greco y el arquitecto de Dios, Antoni Gaudí.
En el programa de hoy, 20 de enero, recordamos al mártir San Sebastián. Al hilo de esta festividad, evocamos la belleza del martirio como expresión suprema del amor cristiano. Nos acompañan, además de las palabras de San Juan Pablo II, Benedicto XVI y Francisco, la pintura de El Greco, el poeta Paul Claudel y la película Diálogo de Carmelitas. Los mártires de los primeros tiempos y los de hoy nos gritan confiados y alegres: “No tengáis miedo”. Gracias a su intercesión, nuestra fe puede volverse más firme para afrontar serenamente las pruebas de la vida, ordinarias o extraordinarias, ya sea en el martirio de la sangre o en el de la fidelidad cotidiana (o “martirio blanco”).
Hoy, Martes Santo, hablamos del “amor hasta el extremo” que nos muestra la Pasión y Muerte de nuestro Señor. Con palabras del P. Ramón Cue (SJ), con el cuadro del Expolio del Greco, con un soneto de Santiago Arellano y la música de Juan Sebastian Bach, abrimos nuestros ojos a la pasión del amor de Dios y la belleza de la cruz de Cristo.
La última adoración de los pastores de El Greco, artista único sin precedentes ni seguidores. Él fue la escuela de sí mismo, nadie pintó las evocaciones espirituales como él. Sus pinturas provocan emociones, no solo de la técnica y de la iconografía, sino de su visión espiritual de la realidad.
El icono de la Dormición de la Virgen de la iglesia de dicho nombre en la ciudad de Ermópolis, isla de Syros (Grecia), es una obra de juventud firmada por Doménikos Theotokópoulos, nacido y formado en Creta, donde, hasta los 26 años, fue un apreciado maestro de iconos en el estilo
posbizantino vigente en la isla. Se trata de una obra firmada por el artista, realizada en torna a 1565. Es un gran exponente del estilo de la Escuela cretense del s. XVI, que gozó en esta época de reputación más allá de sus fronteras, y el único icono del Greco que todavía hoy sirve como objeto de veneración cristiana.
Exploraremos la fascinante obra del "Tríptico de Módena" atribuida a El Greco. Esta impresionante creación, realizada durante su juventud entre 1567-1568, destaca por fusionar el estilo bizantino con el renacentista italiano.
Descubre el profundo simbolismo detrás de escenas como la advertencia de Dios a Adán y Eva, la Adoración de los Pastores, una impactante escena del Apocalipsis y una vista del monte Sinaí. Cada detalle de esta obra maestra te llevará a un viaje extraordinario a través del arte sacro.
Comentamos una pintura de El Greco, dedicado al acontecimiento de Pentecostés, que se conserva en el Museo del Prado de Madrid. *El Greco pintó ese lienzo dedicado a Pentecostés entre 1597-1600, como parte del gran Retablo del Colegio de la Encarnación (Madrid), un seminario agustino más conocido por el nombre de su fundadora, doña María de Córdoba y Aragón. Es un gran ejemplo del estilo de madurez del artista, propio y original, en el que se aunaron su personal temperamento artístico, los planteamientos estéticos de la época y las inquietudes del mundo en el que vivió.
En esta ocasión, hablamos de San José, a las puertas de su fiesta este jueves 19 de marzo, de la belleza de su vocación y de su ejemplo.José fue el instrumento del que dispuso Dios para cuidar de Jesús y de María en momentos de extraordinaria dificultad. Y así, precisamente en nuestros días, en medio de las convulsiones y temores que zarandean a la humanidad, hemos de contemplar e invocar a José para obtener de su ejemplo y de su intercesión la gracia de confiar en la Providencia, a la vez que procuramos imitar sus virtudes y su resolución, su valentía creativa y su disponibilidad. Nos ayudan especialmente las palabras del papa Francisco en su carta "Patris corde", a la vez que el poeta Lope de Vega, el pintor El Greco y el arquitecto de Dios, Antoni Gaudí.
En el programa de hoy, 20 de enero, recordamos al mártir San Sebastián. Al hilo de esta festividad, evocamos la belleza del martirio como expresión suprema del amor cristiano. Nos acompañan, además de las palabras de San Juan Pablo II, Benedicto XVI y Francisco, la pintura de El Greco, el poeta Paul Claudel y la película Diálogo de Carmelitas. Los mártires de los primeros tiempos y los de hoy nos gritan confiados y alegres: “No tengáis miedo”. Gracias a su intercesión, nuestra fe puede volverse más firme para afrontar serenamente las pruebas de la vida, ordinarias o extraordinarias, ya sea en el martirio de la sangre o en el de la fidelidad cotidiana (o “martirio blanco”).
Hoy, Martes Santo, hablamos del “amor hasta el extremo” que nos muestra la Pasión y Muerte de nuestro Señor. Con palabras del P. Ramón Cue (SJ), con el cuadro del Expolio del Greco, con un soneto de Santiago Arellano y la música de Juan Sebastian Bach, abrimos nuestros ojos a la pasión del amor de Dios y la belleza de la cruz de Cristo.
La última adoración de los pastores de El Greco, artista único sin precedentes ni seguidores. Él fue la escuela de sí mismo, nadie pintó las evocaciones espirituales como él. Sus pinturas provocan emociones, no solo de la técnica y de la iconografía, sino de su visión espiritual de la realidad.
El icono de la Dormición de la Virgen de la iglesia de dicho nombre en la ciudad de Ermópolis, isla de Syros (Grecia), es una obra de juventud firmada por Doménikos Theotokópoulos, nacido y formado en Creta, donde, hasta los 26 años, fue un apreciado maestro de iconos en el estilo
posbizantino vigente en la isla. Se trata de una obra firmada por el artista, realizada en torna a 1565. Es un gran exponente del estilo de la Escuela cretense del s. XVI, que gozó en esta época de reputación más allá de sus fronteras, y el único icono del Greco que todavía hoy sirve como objeto de veneración cristiana.
Exploraremos la fascinante obra del "Tríptico de Módena" atribuida a El Greco. Esta impresionante creación, realizada durante su juventud entre 1567-1568, destaca por fusionar el estilo bizantino con el renacentista italiano.
Descubre el profundo simbolismo detrás de escenas como la advertencia de Dios a Adán y Eva, la Adoración de los Pastores, una impactante escena del Apocalipsis y una vista del monte Sinaí. Cada detalle de esta obra maestra te llevará a un viaje extraordinario a través del arte sacro.
Comentamos una pintura de El Greco, dedicado al acontecimiento de Pentecostés, que se conserva en el Museo del Prado de Madrid. *El Greco pintó ese lienzo dedicado a Pentecostés entre 1597-1600, como parte del gran Retablo del Colegio de la Encarnación (Madrid), un seminario agustino más conocido por el nombre de su fundadora, doña María de Córdoba y Aragón. Es un gran ejemplo del estilo de madurez del artista, propio y original, en el que se aunaron su personal temperamento artístico, los planteamientos estéticos de la época y las inquietudes del mundo en el que vivió.