1433: La acción del Espíritu Santo en la conversión: El n. 1433 (con los marginales 729, 692 y 1848) expone cómo el Espíritu Santo, que se comunica a los hombres como fruto de la Redención, “deja convicto al mundo acerca de un pecado, de una justicia y de una condena” (Jn 16,8), texto que explicamos con la encíclica "Dominum et Vivificantem" (n. 27) de S. Juan Pablo II. El Espíritu hace ver al hombre su pecado, pero a la vez es el Consolador que le da la gracia del arrepentimiento y la confianza en la misericordia divina.- Familia de Sta. Teresita (90).
Por fin llega la lluvia, y allí donde se esperaba un verano seco y triste, Dios nos da sus dones, y nos está regalando bendiciones naturales, la lluvia; y gracias sobrenaturales, la lluvia de gracias. El Espiritu Santo convierte, con su gracia, nuestra alma reseca, en un alma fresca,llena de alegría de Dios
1) Matices de la verdadera devoción a la Virgen María. Son fundamentalmente tres elementos los que configuran la recta devoción a María: Reconocimiento de la excelencia de María, el amor filial (un amor sobrenatural que nos lleva a venerar a María como madre de Dios y madre nuestra y como muy digna de ser amada) y finalmente la imitación de sus virtudes. 2) Catequesis de San Juan Pablo II de fecha 28-Mayo-1997 'María y el don del Espíritu Santo'. 3) Acudimos a San Luís María Grignion de Montfort, quien define las cinco características de la verdadera devoción: Interior, tierna, santa, constante, desinteresada.
1433: La acción del Espíritu Santo en la conversión: El n. 1433 (con los marginales 729, 692 y 1848) expone cómo el Espíritu Santo, que se comunica a los hombres como fruto de la Redención, “deja convicto al mundo acerca de un pecado, de una justicia y de una condena” (Jn 16,8), texto que explicamos con la encíclica "Dominum et Vivificantem" (n. 27) de S. Juan Pablo II. El Espíritu hace ver al hombre su pecado, pero a la vez es el Consolador que le da la gracia del arrepentimiento y la confianza en la misericordia divina.- Familia de Sta. Teresita (90).
Por fin llega la lluvia, y allí donde se esperaba un verano seco y triste, Dios nos da sus dones, y nos está regalando bendiciones naturales, la lluvia; y gracias sobrenaturales, la lluvia de gracias. El Espiritu Santo convierte, con su gracia, nuestra alma reseca, en un alma fresca,llena de alegría de Dios
1) Matices de la verdadera devoción a la Virgen María. Son fundamentalmente tres elementos los que configuran la recta devoción a María: Reconocimiento de la excelencia de María, el amor filial (un amor sobrenatural que nos lleva a venerar a María como madre de Dios y madre nuestra y como muy digna de ser amada) y finalmente la imitación de sus virtudes. 2) Catequesis de San Juan Pablo II de fecha 28-Mayo-1997 'María y el don del Espíritu Santo'. 3) Acudimos a San Luís María Grignion de Montfort, quien define las cinco características de la verdadera devoción: Interior, tierna, santa, constante, desinteresada.