Vía iluminativa (4): Seguimos recogiendo consejos de los santos para crecer en libertad y así poder seguir más de cerca a Cristo. Hoy hablamos de humildad y humillaciones, del desprendimiento de la reputación, de no obsesionarnos con la salud, y de las virtudes de la paciencia y la obediencia. ¡Un programa muy práctico en el camino de la santidad!
El Padre Pío nos enseña lo que es la verdadera Navidad. El que se humille será enaltecido. El niño Dios se despojó de sí mismo tomando condición de siervo.
En la introducción de éste capítulo presentamos de forma resumida la vida del autor: Lorenzo Scupoli, destacamos un hecho, una situación injusta y humillante que se mantuvo durante 25 y cesó poco antes de su muerte. Scupoli aceptó este hecho como voluntad de Dios, la cual asumió heroicamente con serenidad de espíritu. Cuatro años después del comienzo de esta situación aparece la primera edición del Combate Espiritual. No cabe duda que la riqueza espiritual de este libro se forjó a la luz del abrazo a la cruz.
En el programa de hoy terminamos el primer capítulo y comenzaremos el segundo. En el primer capítulo, aparte de exponer en qué consiste la perfección cristiana, nos advierte de falsos conceptos de santidad que tienen muchos fieles, así como las señales de cómo reconocerlos.
Hoy comenzamos el programa con el análisis de la meditación que leíamos la semana pasada y que corresponde a la escrita el 7 de abril de 1938 y lleva por título “¡Qué bien se vive junto a la Cruz de Cristo!”.
Cabe destacar como empieza la meditación: “A los pies de la cruz dame paciencia, humildad y mansedumbre”, virtudes para gran provecho en la vida trapense, porque, igual que en el mundo los hombres nos son perfectos, también en el monasterio ocurren episodios desagradables como nos narra el Hno. Rafael sobre el desprecio de un hermano, y cuanto le costó vencerse. Solo desde la Cruz, Jesús le enseñó que se ha de perdonar. Antes de tomar decisiones en la vida, miremos a la Cruz y meditemos en la Pasión de Cristo.
En la segunda parte continuamos con el análisis. Ahora, el Hno. Rafael llama la atención sobre aquellas personas que se desesperan en el dolor y no entienden ese dolor en clave de Redención unidos a Jesús en su cruz. Si nos unimos a Cristo seremos capaces de decir con Rafael “¡Qué bien se vive junto a la Cruz de Cristo!”. Así seremos mansos y seremos capaces de mostrar nuestro lado amable a los que nos desprecian. Quizás Cristo nos esté llamando a sufrir, en silencio, con Él, ¿Cuál es nuestra respuesta?
Termina la meditación con una invocación a la Virgen María para que lo ayude en su respuesta al Amor de Dios.
La oración final del Hno. Rafael será en esta ocasión “Ayúdame a servirte, amando mi propia flaqueza”.
Ya a las puertas de la Semana Santa, y viendo todo el dolor, la brutalidad y humillación que sufrió Cristo, debemos darnos cuenta la gravedad del pecado, y la inmensidad del amor de Dios.
Vía iluminativa (4): Seguimos recogiendo consejos de los santos para crecer en libertad y así poder seguir más de cerca a Cristo. Hoy hablamos de humildad y humillaciones, del desprendimiento de la reputación, de no obsesionarnos con la salud, y de las virtudes de la paciencia y la obediencia. ¡Un programa muy práctico en el camino de la santidad!
El Padre Pío nos enseña lo que es la verdadera Navidad. El que se humille será enaltecido. El niño Dios se despojó de sí mismo tomando condición de siervo.
En la introducción de éste capítulo presentamos de forma resumida la vida del autor: Lorenzo Scupoli, destacamos un hecho, una situación injusta y humillante que se mantuvo durante 25 y cesó poco antes de su muerte. Scupoli aceptó este hecho como voluntad de Dios, la cual asumió heroicamente con serenidad de espíritu. Cuatro años después del comienzo de esta situación aparece la primera edición del Combate Espiritual. No cabe duda que la riqueza espiritual de este libro se forjó a la luz del abrazo a la cruz.
En el programa de hoy terminamos el primer capítulo y comenzaremos el segundo. En el primer capítulo, aparte de exponer en qué consiste la perfección cristiana, nos advierte de falsos conceptos de santidad que tienen muchos fieles, así como las señales de cómo reconocerlos.
Hoy comenzamos el programa con el análisis de la meditación que leíamos la semana pasada y que corresponde a la escrita el 7 de abril de 1938 y lleva por título “¡Qué bien se vive junto a la Cruz de Cristo!”.
Cabe destacar como empieza la meditación: “A los pies de la cruz dame paciencia, humildad y mansedumbre”, virtudes para gran provecho en la vida trapense, porque, igual que en el mundo los hombres nos son perfectos, también en el monasterio ocurren episodios desagradables como nos narra el Hno. Rafael sobre el desprecio de un hermano, y cuanto le costó vencerse. Solo desde la Cruz, Jesús le enseñó que se ha de perdonar. Antes de tomar decisiones en la vida, miremos a la Cruz y meditemos en la Pasión de Cristo.
En la segunda parte continuamos con el análisis. Ahora, el Hno. Rafael llama la atención sobre aquellas personas que se desesperan en el dolor y no entienden ese dolor en clave de Redención unidos a Jesús en su cruz. Si nos unimos a Cristo seremos capaces de decir con Rafael “¡Qué bien se vive junto a la Cruz de Cristo!”. Así seremos mansos y seremos capaces de mostrar nuestro lado amable a los que nos desprecian. Quizás Cristo nos esté llamando a sufrir, en silencio, con Él, ¿Cuál es nuestra respuesta?
Termina la meditación con una invocación a la Virgen María para que lo ayude en su respuesta al Amor de Dios.
La oración final del Hno. Rafael será en esta ocasión “Ayúdame a servirte, amando mi propia flaqueza”.
Ya a las puertas de la Semana Santa, y viendo todo el dolor, la brutalidad y humillación que sufrió Cristo, debemos darnos cuenta la gravedad del pecado, y la inmensidad del amor de Dios.