En esta segunda meditación nos centramos en el pecado interior. Somos pecadores. Como decía el Papa Francisco "somos un ejército de salvados". Estamos salvados por la fidelidad de Dios. Meditamos también sobre las consecuencias del pecado.
No te dejes asustar por los asaltos de Satanás; tu confianza esté puesta siempre en Dios; en ella debes ir creciendo cada día, y lo debes demostrar de modo especial en la prueba
que ahora soportas, y que deberá redundar en gloria de Dios y en una gran victoria para tu alma. No te aflijas más de lo necesario; alégrate, que la guerra no tardará en llegar a su
fin. No pasará mucho tiempo antes de que comiencen las negociaciones y los gastos de la guerra se adjudicarán al enemigo de Dios, al enemigo de las almas. ¡Qué hermoso será el mediodía que el buen Dios hará brillar después de la purga! Que te anime, pues, este dulce pensamiento a combatir con valentía el buen combate. Ya desde ahora te deseo con gran alegría en el Señor el hermoso día de nuestro rescate. ¡Viva Jesús siempre en tu espíritu! (Padre Pío)
El Padre Pío en el día de hoy nos enseña, a través de las Perlas para el alma, a confiar en el Señor, a vivir en una vida intensa de oración y a no dejar de lado el Sacramento de la Misericordia. El Padre Pío quiere que todos los acontecimientos de nuestra vida estén orientados al cielo.
En esta segunda meditación nos centramos en el pecado interior. Somos pecadores. Como decía el Papa Francisco "somos un ejército de salvados". Estamos salvados por la fidelidad de Dios. Meditamos también sobre las consecuencias del pecado.
No te dejes asustar por los asaltos de Satanás; tu confianza esté puesta siempre en Dios; en ella debes ir creciendo cada día, y lo debes demostrar de modo especial en la prueba
que ahora soportas, y que deberá redundar en gloria de Dios y en una gran victoria para tu alma. No te aflijas más de lo necesario; alégrate, que la guerra no tardará en llegar a su
fin. No pasará mucho tiempo antes de que comiencen las negociaciones y los gastos de la guerra se adjudicarán al enemigo de Dios, al enemigo de las almas. ¡Qué hermoso será el mediodía que el buen Dios hará brillar después de la purga! Que te anime, pues, este dulce pensamiento a combatir con valentía el buen combate. Ya desde ahora te deseo con gran alegría en el Señor el hermoso día de nuestro rescate. ¡Viva Jesús siempre en tu espíritu! (Padre Pío)
El Padre Pío en el día de hoy nos enseña, a través de las Perlas para el alma, a confiar en el Señor, a vivir en una vida intensa de oración y a no dejar de lado el Sacramento de la Misericordia. El Padre Pío quiere que todos los acontecimientos de nuestra vida estén orientados al cielo.