Continuamos en la primera parte del libro, en el programa de hoy continuaremos con el punto 5 del segundo capítulo, también comenzaremos el capítulo tercero. Esta primera parte, sólo tiene tres capítulos que coinciden con las actitudes que San Francisco de Sales dice que debemos evitar a toda costa cuando cometemos alguna falta o caemos en algún pecado: No asombrarnos, no turbarnos y no desanimarnos. En el fondo, estos pensamientos perturbadores proceden del amor propio y de la soberbia y ahí aprovecha el demonio para debilitar nuestra fe y nuestra confianza en la infinita misericordia de Dios. Lo peor no es la falta en sí, si no, el no levantarnos y no confiar en la misericordia de Dios, por eso, se nos aconseja retomar la calma, renovar nuestros propósitos y seguir adelante con la mirada puesta en Jesucristo y el abandono en Dios, Padre misericordioso.