Adviento, Parusía y el final de la historia.
Comienza el tiempo de Adviento y tenemos que entenderlo bien. Porque luego nos quedamos solo en la Navidad y no nos enteramos de lo que en realidad está pasando. Jesús viene y ese día no va a pedir permiso ni va a mandarnos un whatsapp para avisar. Velad! Es lo que nos dice Jesús.
En este final del año litúrgico y en el comienzo del adviento, la Iglesia pone la mirada en la segunda venida de Cristo, la parusía. ¿Cómo miramos esta realidad?
1403-1404: “La Eucaristía, resquicio del cielo que se abre sobre la tierra” (Juan Pablo II): El n. 1403 (con el marginal 671) enseña que cada vez que la Iglesia celebra la Eucaristía recuerda la promesa del banquete celestial que hizo Jesús en la Última Cena, y dirige su mirada hacia el que volverá en la Parusía. Leemos también los nn. 18 y 19 de "Ecclesia de Eucharistia", donde S. Juan Pablo II hablaba de la Eucaristía como anticipo de la vida eterna, garantía de nuestra futura resurrección corporal y comunión con la Iglesia celestial. Y comenzamos el comentario al n. 1404 (con el marginal 1041).- Luis Martin y Celia Guérin, padres de Sta. Teresita (61).
Adviento, Parusía y el final de la historia.
Comienza el tiempo de Adviento y tenemos que entenderlo bien. Porque luego nos quedamos solo en la Navidad y no nos enteramos de lo que en realidad está pasando. Jesús viene y ese día no va a pedir permiso ni va a mandarnos un whatsapp para avisar. Velad! Es lo que nos dice Jesús.
En este final del año litúrgico y en el comienzo del adviento, la Iglesia pone la mirada en la segunda venida de Cristo, la parusía. ¿Cómo miramos esta realidad?
1403-1404: “La Eucaristía, resquicio del cielo que se abre sobre la tierra” (Juan Pablo II): El n. 1403 (con el marginal 671) enseña que cada vez que la Iglesia celebra la Eucaristía recuerda la promesa del banquete celestial que hizo Jesús en la Última Cena, y dirige su mirada hacia el que volverá en la Parusía. Leemos también los nn. 18 y 19 de "Ecclesia de Eucharistia", donde S. Juan Pablo II hablaba de la Eucaristía como anticipo de la vida eterna, garantía de nuestra futura resurrección corporal y comunión con la Iglesia celestial. Y comenzamos el comentario al n. 1404 (con el marginal 1041).- Luis Martin y Celia Guérin, padres de Sta. Teresita (61).