JOSÉ, SUS HERMANOS Y EL PLAN MISTERIOSO DE DIOS: ¿Recordáis la historia de José que empezamos en programas anteriores? José fue vendido por sus propios hermanos y llevado a Egipto ¿Qué sería de él tan lejos de su familia? Aunque vivió momentos muy difíciles, José nunca dejó de confiar en Dios. Pero entonces ocurrió algo inesperado: llegó una gran hambre a muchos países. ¿Quién tendría comida? ¿Podría José, ahora gobernador de Egipto, ayudar a todos? ¿Y qué pasará cuando se reencuentre con sus hermanos? Descubramos juntos cómo el plan de Dios se cumple de una manera sorprendente. En la segunda sección del programa: rezamos, jugamos y os traemos esta buena noticia: Verónica Daniels, una australiana de 90 años, que espera un tataranieto y cuya receta es la oración y el amor.
El Señor tiene un plan en Su Corazón para dar una tonalidad diferente a nuestro mundo, haciendola pasar del blanco y negro triste, en que los hombres tenemos al mundo, a una explosión de color que Dios ha pensado desde siempre, y con una misión a cada uno de los miembros de la Iglesia para poder realizar Sus planes
Nos relata el P. Guillermo unos dichos que tiene el pueblo de Kenia: "God is good", y el interlocutor responde: "All the time"; que en español se puede traducir como "Dios es bueno", y la respuesta, "TODO EL TIEMPO". A veces miramos a Dios con recelo porque no hace las cosas como a nosotros nos apetece, pero Dios siempre es bueno. El tiene un plan para cada uno de nosotros que no podemos ni imaginar
456. ¿Cuál es la naturaleza de la familia en el plan de Dios? En el plan de Dios, un hombre y una mujer, unidos en matrimonio, forman, por sí mismos y con sus hijos, una familia. Dios ha instituido la familia y le ha dotado de su constitución fundamental. El matrimonio y la familia están ordenados al bien de los esposos y a la procreación y educación de los hijos. Entre los miembros de una misma familia se establecen relaciones personales y responsabilidades primarias. En Cristo la familia se convierte en Iglesia doméstica, porque es una comunidad de fe, de esperanza y de amor.
JOSÉ, SUS HERMANOS Y EL PLAN MISTERIOSO DE DIOS: ¿Recordáis la historia de José que empezamos en programas anteriores? José fue vendido por sus propios hermanos y llevado a Egipto ¿Qué sería de él tan lejos de su familia? Aunque vivió momentos muy difíciles, José nunca dejó de confiar en Dios. Pero entonces ocurrió algo inesperado: llegó una gran hambre a muchos países. ¿Quién tendría comida? ¿Podría José, ahora gobernador de Egipto, ayudar a todos? ¿Y qué pasará cuando se reencuentre con sus hermanos? Descubramos juntos cómo el plan de Dios se cumple de una manera sorprendente. En la segunda sección del programa: rezamos, jugamos y os traemos esta buena noticia: Verónica Daniels, una australiana de 90 años, que espera un tataranieto y cuya receta es la oración y el amor.
El Señor tiene un plan en Su Corazón para dar una tonalidad diferente a nuestro mundo, haciendola pasar del blanco y negro triste, en que los hombres tenemos al mundo, a una explosión de color que Dios ha pensado desde siempre, y con una misión a cada uno de los miembros de la Iglesia para poder realizar Sus planes
Nos relata el P. Guillermo unos dichos que tiene el pueblo de Kenia: "God is good", y el interlocutor responde: "All the time"; que en español se puede traducir como "Dios es bueno", y la respuesta, "TODO EL TIEMPO". A veces miramos a Dios con recelo porque no hace las cosas como a nosotros nos apetece, pero Dios siempre es bueno. El tiene un plan para cada uno de nosotros que no podemos ni imaginar
456. ¿Cuál es la naturaleza de la familia en el plan de Dios? En el plan de Dios, un hombre y una mujer, unidos en matrimonio, forman, por sí mismos y con sus hijos, una familia. Dios ha instituido la familia y le ha dotado de su constitución fundamental. El matrimonio y la familia están ordenados al bien de los esposos y a la procreación y educación de los hijos. Entre los miembros de una misma familia se establecen relaciones personales y responsabilidades primarias. En Cristo la familia se convierte en Iglesia doméstica, porque es una comunidad de fe, de esperanza y de amor.