Poesía

Dios entre líneas (Reposición) 23/06/20

¿Es Dios una cárcel para las almas libres? ¿Es acaso un anhelo que puede hacer bajar el deseo del bien a la tierra? ¿Cómo ensanchar la voluntad hasta un atardecer en llamas? ¿Puede la lira dorar su canto en nuestras manos? ¿Puede nuestra alma exhortarnos y alentarnos a buscar un sentido entre versos? Desde el pozo de nuestras plegarias poéticas, hoy extraemos una gema escandinava: Edith Södergran, autora fino-sueca que apostó por los espacios de la vida consumidos por el amor, pese a su tragedia personal: experimentó el dolor de la pérdida del bienestar material y de la patria tras la Revolución Rusa, vivió la tensión de la Guerra Civil Finlandesa, el horror de la 1ª Guerra Mundial, y en medio de todas estas contiendas reflejó la fortaleza de los jacintos, la gracia de poder contemplar una paleta cuasi-infinita de colores en el paisaje nevado, el árbol infinito de la felicidad enraizada en la mirada creadora… Y todo acompañado por la música de Peter Gabriel, el folk sueco, Loreena McKennit y el coro a capella de la BYU. ¿Nos acompañas?

Dios entre líneas (Reposición) 23/06/20

¿Es Dios una cárcel para las almas libres? ¿Es acaso un anhelo que puede hacer bajar el deseo del bien a la tierra? ¿Cómo ensanchar la voluntad hasta un atardecer en llamas? ¿Puede la lira dorar su canto en nuestras manos? ¿Puede nuestra alma exhortarnos y alentarnos a buscar un sentido entre versos? Desde el pozo de nuestras plegarias poéticas, hoy extraemos una gema escandinava: Edith Södergran, autora fino-sueca que apostó por los espacios de la vida consumidos por el amor, pese a su tragedia personal: experimentó el dolor de la pérdida del bienestar material y de la patria tras la Revolución Rusa, vivió la tensión de la Guerra Civil Finlandesa, el horror de la 1ª Guerra Mundial, y en medio de todas estas contiendas reflejó la fortaleza de los jacintos, la gracia de poder contemplar una paleta cuasi-infinita de colores en el paisaje nevado, el árbol infinito de la felicidad enraizada en la mirada creadora… Y todo acompañado por la música de Peter Gabriel, el folk sueco, Loreena McKennit y el coro a capella de la BYU. ¿Nos acompañas?