Radicalidad del Evangelio

Una luz en tu vida 09/10/21

El cuento de hoy del P. Alfonso del Río, nos habla de la confianza en Dios, como le pidió Jesús al joven Rico, pero este no buscaba una oferta tan radical que implicase desprenderse de cosas, como Cristo no colmase todas nuestras inquietudes y necesidades. Entregemonos a Cristo, y que sea el que escoja lo mejor para nuestra felicidad.

Solo Dios: el hermano Rafael 29/07/19

Empezamos donde lo dejamos la semana pasada, analizando la carta a su abuela Fernanda. En primer lugar vemos que la voz de un superior es, para el Hno. Rafael, como la voz de Dios, porque la voluntad de Dios se manifiesta de esta manera. Le recuerda, a su abuela, que ya le queda poco para llegar ante Dios, y que deberá pensar en el aprovechamiento que ha hecho del tiempo que Dios nos dio. También le dice a su abuela que el mundo ha perdido la cabeza y, a veces, el corazón, que es perder la ilusión y la esperanza. Que debemos ser radicales en el amor, y tenemos que ser cristianos del todo, y no cogiendo lo que nos interesa de nuestra religión. Se despide de su abuela diciéndole que teniendo a Dios y a la Virgen, lo tiene todo. En la segunda parte vamos a leer y comentar la carta escrita el 2 de octubre de 1934 al maestro de novicios, Marcelo León. Agradece la carta y le informa de su estado de salud, y también de sus anhelo por volver, y así solicita que le permitan volver, aunque sea de visita en la enfermería, mientras hace los Ejercicios espirituales junto con la comunidad. Rafael se siente tan llamado a esta vida monástica que le parece que está en el mundo como de prestado y no desea más que volver al monasterio. “Nada hay imposible cuando se ama a Dios”. Terminamos, como siempre, con la oración del Hno. Rafael, en esta ocasión con la titulada ”Ofrecer a Dios el trabajo diario”.

Una luz en tu vida 09/10/21

El cuento de hoy del P. Alfonso del Río, nos habla de la confianza en Dios, como le pidió Jesús al joven Rico, pero este no buscaba una oferta tan radical que implicase desprenderse de cosas, como Cristo no colmase todas nuestras inquietudes y necesidades. Entregemonos a Cristo, y que sea el que escoja lo mejor para nuestra felicidad.

Solo Dios: el hermano Rafael 29/07/19

Empezamos donde lo dejamos la semana pasada, analizando la carta a su abuela Fernanda. En primer lugar vemos que la voz de un superior es, para el Hno. Rafael, como la voz de Dios, porque la voluntad de Dios se manifiesta de esta manera. Le recuerda, a su abuela, que ya le queda poco para llegar ante Dios, y que deberá pensar en el aprovechamiento que ha hecho del tiempo que Dios nos dio. También le dice a su abuela que el mundo ha perdido la cabeza y, a veces, el corazón, que es perder la ilusión y la esperanza. Que debemos ser radicales en el amor, y tenemos que ser cristianos del todo, y no cogiendo lo que nos interesa de nuestra religión. Se despide de su abuela diciéndole que teniendo a Dios y a la Virgen, lo tiene todo. En la segunda parte vamos a leer y comentar la carta escrita el 2 de octubre de 1934 al maestro de novicios, Marcelo León. Agradece la carta y le informa de su estado de salud, y también de sus anhelo por volver, y así solicita que le permitan volver, aunque sea de visita en la enfermería, mientras hace los Ejercicios espirituales junto con la comunidad. Rafael se siente tan llamado a esta vida monástica que le parece que está en el mundo como de prestado y no desea más que volver al monasterio. “Nada hay imposible cuando se ama a Dios”. Terminamos, como siempre, con la oración del Hno. Rafael, en esta ocasión con la titulada ”Ofrecer a Dios el trabajo diario”.