Queremos imitar a Cristo pobre y humilde en nuestras circunstancias personales. La siguiente meditación va en esta misma dirección. Por ello, veremos la meditación de las "dos banderas"; reflexionaremos sobre la reforma de vida; haremos la meditación de los "tres binarios", y meditaremos con un ejercicio llamado “tres maneras de humildad”.
Tiempo de adviento, tiempo de reforma personal. Reforma que implicará cambios radicales, porque es el tiempo de esperar al mismo Dios que viene a nosotros para salvarnos
Vivimos tiempos dificiles para los católicos, como les está ocurriendo a los católicos nicaragüenses. En nuestro caso la cultura actual puede resultar beligerante en contra de nuestra fe, todo esto por el subjetivismo religioso que, como decía S. Juan Pablo II, es el gran peligro actual del cristianismo. Tengamos una fe recia apoyada en la Piedra que es el Papa.
Queremos imitar a Cristo pobre y humilde en nuestras circunstancias personales. La siguiente meditación va en esta misma dirección. Por ello, veremos la meditación de las "dos banderas"; reflexionaremos sobre la reforma de vida; haremos la meditación de los "tres binarios", y meditaremos con un ejercicio llamado “tres maneras de humildad”.
Tiempo de adviento, tiempo de reforma personal. Reforma que implicará cambios radicales, porque es el tiempo de esperar al mismo Dios que viene a nosotros para salvarnos
Vivimos tiempos dificiles para los católicos, como les está ocurriendo a los católicos nicaragüenses. En nuestro caso la cultura actual puede resultar beligerante en contra de nuestra fe, todo esto por el subjetivismo religioso que, como decía S. Juan Pablo II, es el gran peligro actual del cristianismo. Tengamos una fe recia apoyada en la Piedra que es el Papa.