El P. Antonio López explica la pregunta 589 del Compendio del Catecismo. *¿Cómo se santifica el Nombre de Dios en nosotros y en el mundo? Santificar el Nombre de Dios, que «nos llama a la santidad» (1Ts 4, 7), es desear que la consagración bautismal vivifique toda nuestra vida. Asimismo, es pedir que, con nuestra vida y nuestra oración, el Nombre de Dios sea conocido y bendecido por todos los hombres.
Levántate, pues, Señor, una vez más y líbrame ante todo de mí mismo; y no permitas que se pierda aquel a quien con tanto cuidado y urgencia has vuelto a llamar y has arrancado de un mundo que no es tuyo. Levántate, pues, Señor, una vez más y confirma en tu gracia a los que me has confiado; y no permitas que ninguno llegue a perderse abandonando el redil.
¡Oh Dios, oh Dios!... No permitas que se pierda tu heredad. ¡Oh Dios!, manifiéstate cada vez más a mi pobre corazón y completa en mí la obra que ya has comenzado.
Oigo en mi interior una voz que de continuo me grita: Santifícate y santifica. Pues, bien, queridísima mía, yo lo quiero, pero no sé por dónde comenzar.
Ayúdame también tú; sé que Jesús te quiere mucho y tú lo mereces. (Padre Pío)
LOS ENFERMOS, PREDILECTOS DEL SEÑOR (Jueves IV de Tiempo Ordinario):
1.) Imitar a Cristo en el amor y atención a los enfermos;
2.) La Unción de los enfermos;
3.) Valor corredentor del dolor y de la enfermedad. Aprender a santificarlo.
• Meditación basada en el libro "Hablar con Dios" de Francisco Fernández Carvajal.
SANTIFICAR EL DESCANSO ~ Sábado IV de Tiempo Ordinario. Ciclo “A”:
1.) Cansancio de Jesús. Contemplar su Santa Humanidad;
2.) Nuestro cansancio no es en vano. Aprender a santificarlo;
3.) Deber de descansar. Hacerlo para servir mejor a Dios y a los demás.
• Meditación basada en el libro "Hablar con Dios" de Francisco Fernández Carvajal.
El P. Antonio López explica la pregunta 589 del Compendio del Catecismo. *¿Cómo se santifica el Nombre de Dios en nosotros y en el mundo? Santificar el Nombre de Dios, que «nos llama a la santidad» (1Ts 4, 7), es desear que la consagración bautismal vivifique toda nuestra vida. Asimismo, es pedir que, con nuestra vida y nuestra oración, el Nombre de Dios sea conocido y bendecido por todos los hombres.
Levántate, pues, Señor, una vez más y líbrame ante todo de mí mismo; y no permitas que se pierda aquel a quien con tanto cuidado y urgencia has vuelto a llamar y has arrancado de un mundo que no es tuyo. Levántate, pues, Señor, una vez más y confirma en tu gracia a los que me has confiado; y no permitas que ninguno llegue a perderse abandonando el redil.
¡Oh Dios, oh Dios!... No permitas que se pierda tu heredad. ¡Oh Dios!, manifiéstate cada vez más a mi pobre corazón y completa en mí la obra que ya has comenzado.
Oigo en mi interior una voz que de continuo me grita: Santifícate y santifica. Pues, bien, queridísima mía, yo lo quiero, pero no sé por dónde comenzar.
Ayúdame también tú; sé que Jesús te quiere mucho y tú lo mereces. (Padre Pío)
LOS ENFERMOS, PREDILECTOS DEL SEÑOR (Jueves IV de Tiempo Ordinario):
1.) Imitar a Cristo en el amor y atención a los enfermos;
2.) La Unción de los enfermos;
3.) Valor corredentor del dolor y de la enfermedad. Aprender a santificarlo.
• Meditación basada en el libro "Hablar con Dios" de Francisco Fernández Carvajal.
SANTIFICAR EL DESCANSO ~ Sábado IV de Tiempo Ordinario. Ciclo “A”:
1.) Cansancio de Jesús. Contemplar su Santa Humanidad;
2.) Nuestro cansancio no es en vano. Aprender a santificarlo;
3.) Deber de descansar. Hacerlo para servir mejor a Dios y a los demás.
• Meditación basada en el libro "Hablar con Dios" de Francisco Fernández Carvajal.