Veinticinco años cambiando vidas

"Convertíos y creed la Buena Noticia"

La voz del director

Por:
P. Luis Fernando de Prada
13-01-2024

Tras el tiempo navideño, la Liturgia eucarística nos ofrece los Evangelios en los que se narra el inicio de la vida pública de Jesús. En su predicación resonaban unas palabras contundentes: Convertíos y creed en el Evangelio (Mc 1,15).

Un mensaje de gran urgencia en nuestro mundo secularizado, que sustituye a Dios por tantos ídolos que nunca podrán satisfacer al hombre. Creed la Buena Noticia: la certeza de que Dios te ama, se ha hecho hombre por ti, para dar sentido a tu vida, para ser el Camino que te conduzca al Padre, para redimirte del pecado y la muerte y formar en ti un corazón filial y fraternal. Ese Dios cercano, el Emmanuel, se nos ha hecho accesible y es el único que puede dar plenitud a nuestras vidas. Partiendo de esa Buena Noticia, sabiéndonos amados incondicionalmente por Dios y fortalecidos por su gracia, podremos convertirnos, es decir, dar la espalda a los ídolos mundanos -placer, poder, poseer- y girarnos hacia el Sol que nace de lo alto, Cristo nuestro Salvador.

Cuando aquella filósofa rusa, Tatiana Góricheva, que había pasado por el marxismo, existencialismo, nihilismo, orientalismo…, recibió inesperadamente la gracia de la fe, relató así lo que ocurrió en su alma:

De repente me sentí trastornada por completo. Comprendí que Él existe. ¡Él, el Dios vivo y personal, que me ama a mí y a todas las criaturas, que ha creado el mundo, que se hizo hombre por amor, el Dios crucificado y resucitado! En aquel instante comprendí y capté el “misterio” del cristianismo, la vida nueva y verdadera. ¡Ésa era la redención efectiva y auténtica! En aquel momento todo cambió en mí. El hombre viejo había muerto. No sólo di de mano a mis valoraciones e ideales anteriores sino también a las viejas costumbres. Finalmente también mi corazón se abrió. Empecé a querer a las personas. Pude comprender sus padecimientos, así como su elevada categoría y su semejanza divina. Inmediatamente después de mi conversión todas las gentes se me presentaron sin más como admirables habitantes del cielo y estaba impaciente por hacer el bien y servir a Dios y a los hombres.

¡Qué alegría y qué luz esplendorosa brotó entonces en mi corazón!

Una preciosa descripción de lo que es la conversión: un cambio radical de mente, corazón y costumbres cuyos frutos son el amor, el servicio y la alegría. Así cambió la vida de Tatiana.

Y ese es también el objetivo de todas las Radio María del mundo: anunciar a través de las ondas la Buena Noticia, invitando a todos a la conversión que nos da la auténtica felicidad.

Un anuncio que comenzó en España hace veinticinco años y que, gracias a muchas personas buenas (obispos, sacerdotes, religiosos, laicos, voluntarios, personal, bienhechores espirituales y materiales, etc.), se ha ido extendiendo, consolidando y mejorando en todos los ámbitos.

Damos gracias al Señor, a la Stma. Virgen y a todos los que habéis colaborado a este proyecto con vuestra oración, voluntariado, apostolado y apoyo económico -una vez más, en la pasada campaña de Navidad- para hacer realidad este pequeño gran milagro que celebra este año 2024 sus bodas de plata de emisión en España. Los numerosísimos testimonios de conversión, formación de sacerdotes, religiosos y laicos, evitación de abortos y suicidios, acompañamiento y consuelo de enfermos, personas solas y tristes, presos, moribundos, ayuda a matrimonios en crisis…, son la mejor prueba de la bendición del Señor y de la Virgen sobre esta radio humilde y sencilla que se une al Magnificat de María para proclamar con alegría la grandeza de Aquel del que desciende todo bien.

¡Gracias y felicidades a todos por haber contribuido a hacer posible esta Radio que cambia vidas durante estos veinticinco años… y lo que nos espera!

Con mi bendición,

Firma del Director

La voz del director

Por:
P. Luis Fernando de Prada