El psicólogo norteamericano Dan Kiley definió al Síndrome de Peter Pan al conjunto de rasgos que tiene aquella persona que no sabe o no puede renunciar a ser hijo para empezar a ser padre. Pese a ser un problema que se produce en ambos sexos y a todas las edades, es más frecuente entre los varones. Se caracteriza por la inmadurez emocional, elusión de responsabilidades y miedo al compromiso, a menudo relacionado con trastornos de la personalidad. Hoy nos acompaña el padre Miguel Fuentes, sacerdote del Instituto Verbo Encarnado, doctor en Teología con especialización en Matrimonio y Familia por el Instituto Juan Pablo II de la Universidad Lateranense de Roma.