Hay una constante en la vida del hombre, desde siempre ha sentido la necesidad de comunicarse con su Creador. Así ha sido como el hombre, desde las distintas culturas, se las ingenió para hablarle a su Dios, que eso es la oración. Nosotros, los cristianos, tenemos una ventaja, porque ÉL se nos ha revelado y nos ha dado la mejor manera de hablar con Él.