La experiencia que, hace unos meses, tuvimos con el apagón nos puede hacer pensar que dependemos demasiado de las cosas materiales, pero, ¿qué pensamos de las cosas espirituales? Quizás es que estamos muy acostumbrados a "tener" luz, tanto eléctrica como espiritual, que es la FE. Con fe tenemos una luz para guiar nuestra vida, pero estamos tan acostumbrados que no nos damos cuenta que a nuestro alrededor a demasiada gente que vive sin luz, sin fe.
Los que tenemos esa pizca de fe que nos guía deberíamos estar agradecidisimos al Señor por esa gran Luz, y deberíamos intentar iluminar a los que viven sin ella