Ante el tercer anuncio que hace Jesús de su sufrimiento y muerte cruenta, y su posterior resurrección, el evangelista presenta al ciego de Jericó como prototipo de creyente, queriendo enfatizar la necesidad absoluta y apremiante de abrir los ojos y contemplar con mirada de fe cuanto va a acontecerle a Jesús: la culminación de su misión redentora. Acojamos como Zaqueo la salvación que nos trae Jesús, quien desea que entremos en su proyecto salvador dándolo a conocer a los demás.
ES CRISTO QUE PASA (Domingo XXX de Tiempo Ordinario ciclo "B"):
1.) Acudir a Jesús, siempre cercano, en nuestras flaquezas y dolencias;
2.) La misericordia del Señor. Bartimeo;
3.) La alegría mesiánica.
• Meditación basada en el libro "Hablar con Dios" de Francisco Fernández Carvajal.
La petición de los hijos de Zebedeo, Santiago y Juan, provoca
indignación en los demás discípulos porque, en el fondo, todos ansían lo
mismo. Ninguno de ellos está comprendiendo lo que les está enseñando
el mismo Jesús con su vida y su ejemplo. El que sí parece entenderlo es
el ciego de Jericó, Bartimeo, que consciente de su ceguera, pide “ver”
con aquella luz que le mueva a seguir a Jesús por el camino. La entrada
triunfal de Jesús en Jerusalén, cargada de simbolismo, que viene a ser
una manifestación mesiánica de Jesús y el episodio de la maldición de la
higuera estéril preparan los acontecimientos que van a tener lugar en la
ciudad santa de Jerusalén.
Ante el tercer anuncio que hace Jesús de su sufrimiento y muerte cruenta, y su posterior resurrección, el evangelista presenta al ciego de Jericó como prototipo de creyente, queriendo enfatizar la necesidad absoluta y apremiante de abrir los ojos y contemplar con mirada de fe cuanto va a acontecerle a Jesús: la culminación de su misión redentora. Acojamos como Zaqueo la salvación que nos trae Jesús, quien desea que entremos en su proyecto salvador dándolo a conocer a los demás.
ES CRISTO QUE PASA (Domingo XXX de Tiempo Ordinario ciclo "B"):
1.) Acudir a Jesús, siempre cercano, en nuestras flaquezas y dolencias;
2.) La misericordia del Señor. Bartimeo;
3.) La alegría mesiánica.
• Meditación basada en el libro "Hablar con Dios" de Francisco Fernández Carvajal.
La petición de los hijos de Zebedeo, Santiago y Juan, provoca
indignación en los demás discípulos porque, en el fondo, todos ansían lo
mismo. Ninguno de ellos está comprendiendo lo que les está enseñando
el mismo Jesús con su vida y su ejemplo. El que sí parece entenderlo es
el ciego de Jericó, Bartimeo, que consciente de su ceguera, pide “ver”
con aquella luz que le mueva a seguir a Jesús por el camino. La entrada
triunfal de Jesús en Jerusalén, cargada de simbolismo, que viene a ser
una manifestación mesiánica de Jesús y el episodio de la maldición de la
higuera estéril preparan los acontecimientos que van a tener lugar en la
ciudad santa de Jerusalén.