El corazón humano tiene en su corazón un ansia de alegría, felicidad y amor que solo puede llenar algo inmensamente grande. El Señor es el único que nos puede quitar ese hambre y se ha dado totalmente en Jesucristo, Su Hijo
El estilo de Cristo resucitado es el que se debe reflejar en cada uno de los que le seguimos, todos los bautizados: Amaos los unos a los otros como Yo os he amado, es decir, dándolo todo, compartiendo en una entrega total de lo nuestro y de nosotros mismos
En el programa de hoy se van a leer los capítulos 12 y 13 y un fragmento del 14 correspondientes a la parte tercera del libro Introducción a la vida devota de San Francisco de Sales. En el programa anterior San Francisco de Sales nos habló de la obediencia, ahora en los capítulos 12 y 13 se centrará en la castidad y ya en el 14 comenzará con el tema de los bienes materiales, las riquezas y sus peligros si no sabemos distanciarnos de ellas.
Respecto a la castidad nos hace ver su importancia en conservarla y siguiendo el tono general de sus advertencias nos invita a la prudencia, pero también a tener una fuerte firmeza a la hora de rechazar pensamientos, curiosidades y otras situaciones sociales e incluso personas que podamos ver peligro para los impulsos de la voluptuosidad que al igual que la ira son difíciles de refrenar y por tanto es mejor eliminarlos de raíz con rapidez o mejor evitarlos.
Es conveniente recordar la frase de las bienaventuranzas: Los limpios de corazón verán a Dios, tener presente que somos templos del Espíritu Santo y tener fe y no dudar de que cualquier goce terreno es finito y nada tiene que ver con la dicha de ver a Dios en la vida eterna e incluso comenzar a experimentarlo ya en esta tierra.
Estamos en los últimos días del año litúrgico, y en el evangelio de estos días se nos recuerda que el Señor ha de venir y nos pedirá cuentas de todo los que ha dejado en nuestras manos para hacerlo fructificar. El relato de hoy es el de una princesa muy enferma que fue curada por un anciano que le entrego un niño desvalido para que lo cuidase. El gran cuidado que le dió la princesa propició la curación de ambos. El Señor nosd ha dotado de dones que debemos hacer fructificar cuidando a nuestros semejantes. Pidamos a Cristo, como lo hacía Sta. Tefresa de Calcuta, "Cuando tenga hambre, mandame a un hambriento,...."
7º mandamiento (2): El Gigante egoísta (O. Wilde). Justicia y caridad. Compartir los bienes. Pecados contra este mandam. Liberalismo y colectivismo. La utopía comunista camboyana. Testim. de un empresario. Los pobres. Película 'El ladrón de palabras'.
El corazón humano tiene en su corazón un ansia de alegría, felicidad y amor que solo puede llenar algo inmensamente grande. El Señor es el único que nos puede quitar ese hambre y se ha dado totalmente en Jesucristo, Su Hijo
El estilo de Cristo resucitado es el que se debe reflejar en cada uno de los que le seguimos, todos los bautizados: Amaos los unos a los otros como Yo os he amado, es decir, dándolo todo, compartiendo en una entrega total de lo nuestro y de nosotros mismos
En el programa de hoy se van a leer los capítulos 12 y 13 y un fragmento del 14 correspondientes a la parte tercera del libro Introducción a la vida devota de San Francisco de Sales. En el programa anterior San Francisco de Sales nos habló de la obediencia, ahora en los capítulos 12 y 13 se centrará en la castidad y ya en el 14 comenzará con el tema de los bienes materiales, las riquezas y sus peligros si no sabemos distanciarnos de ellas.
Respecto a la castidad nos hace ver su importancia en conservarla y siguiendo el tono general de sus advertencias nos invita a la prudencia, pero también a tener una fuerte firmeza a la hora de rechazar pensamientos, curiosidades y otras situaciones sociales e incluso personas que podamos ver peligro para los impulsos de la voluptuosidad que al igual que la ira son difíciles de refrenar y por tanto es mejor eliminarlos de raíz con rapidez o mejor evitarlos.
Es conveniente recordar la frase de las bienaventuranzas: Los limpios de corazón verán a Dios, tener presente que somos templos del Espíritu Santo y tener fe y no dudar de que cualquier goce terreno es finito y nada tiene que ver con la dicha de ver a Dios en la vida eterna e incluso comenzar a experimentarlo ya en esta tierra.
Estamos en los últimos días del año litúrgico, y en el evangelio de estos días se nos recuerda que el Señor ha de venir y nos pedirá cuentas de todo los que ha dejado en nuestras manos para hacerlo fructificar. El relato de hoy es el de una princesa muy enferma que fue curada por un anciano que le entrego un niño desvalido para que lo cuidase. El gran cuidado que le dió la princesa propició la curación de ambos. El Señor nosd ha dotado de dones que debemos hacer fructificar cuidando a nuestros semejantes. Pidamos a Cristo, como lo hacía Sta. Tefresa de Calcuta, "Cuando tenga hambre, mandame a un hambriento,...."
7º mandamiento (2): El Gigante egoísta (O. Wilde). Justicia y caridad. Compartir los bienes. Pecados contra este mandam. Liberalismo y colectivismo. La utopía comunista camboyana. Testim. de un empresario. Los pobres. Película 'El ladrón de palabras'.