Estamos en los últimos días del año litúrgico, y en el evangelio de estos días se nos recuerda que el Señor ha de venir y nos pedirá cuentas de todo los que ha dejado en nuestras manos para hacerlo fructificar. El relato de hoy es el de una princesa muy enferma que fue curada por un anciano que le entrego un niño desvalido para que lo cuidase. El gran cuidado que le dió la princesa propició la curación de ambos. El Señor nosd ha dotado de dones que debemos hacer fructificar cuidando a nuestros semejantes. Pidamos a Cristo, como lo hacía Sta. Tefresa de Calcuta, "Cuando tenga hambre, mandame a un hambriento,...."