1.) Jueves II Semana de Tiempo de Adviento. San Dámaso I, pp (Memoria Libre);
2.) Lecturas: Is 41, 13-20 «Yo soy tu libertador, el Santo de Israel»; Sal 144, 1.9-13ab «El Señor es clemente y misericordioso, lento a la cólera y rico en piedad»;
3.) Evangelio: Mt 11, 11-15 «No ha nacido uno más grande que Juan el Bautista».
Muerte de San Juan Bautista
El demonio se revuelve ante la actividad de Cristo y San Juan Bautista que tantas almas le quitan de sus dominios. Tiene un conciliábulo y preparara la persecución de Juan Bautista. Todo termina con la cárcel y decapitación del precursor por defender la verdad.
Después del “sermón de la llanura” promulgado por Jesús, el evangelista nos presenta la curación del criado del centurión y la resurrección del hijo de la viuda de Naín. Estos dos prodigios realizados por Jesús son la prueba de lo que puede realizar su “palabra” cuando ésta se pronuncia y encuentra acogida en quien la escucha. Jesús tiene poder para devolver la salud a un
enfermo y la vida a un muerto. Estos y otros prodigios, ya anunciados por Dios a través de sus profetas, son la señal de que Jesús es el Mesías y que no hay que esperar a otro.
Las palabras del Bautista en el Jordán son el ejemplo claro de que la conversión era el requisito necesario para acoger la salvación que traía el Mesías esperado. El bautismo de Jesús en el Jordán será el comienzo de su actividad pública. Tras el largo período de vida oculta en Nazaret al abrigo de su familia, Jesús comienza la tarea que Dios Padre le ha encomendado. Las tentaciones que va a sufrir inmediatamente en el desierto serán las que le acompañarán a lo largo de su ministerio donde el tentador intentará apartarlo del camino de Dios, pero Jesús permanecerá fiel.
Con la escena de Jesús perdido y hallado en el Templo de Jerusalén termina Lucas el relato de la infancia. Jesús regresa con María y José a Nazaret y llevará la vida normal de un joven, “sujeto” a sus padres. Antes de que Jesús comience su actividad pública en Galilea, Lucas nos presenta a Juan el Bautista llevando a cabo la misión profética que había recibido de parte de Dios y que su padre Zacarías había anunciado en el momento de su nacimiento. Su presencia y sobre su predicación invitan al pueblo a la conversión y a la llegada inminente del Mesías.
Seguimos con las revelaciones a Sor María de Jesús de Ágreda. Consejos de María Virgen. Ante lo narrado en la circuncisión de Juan Bautista la Virgen muestra a Madre Agreda la importancia de la vida sacerdotal en la Iglesia, el aprender de todos y saber rechazar los halagos del mundo que alejan de Dios.
1.) Sábado II Semana de Adviento. San Juan de la Cruz, pb dc (Memoria Obligatoria);
2.) Lecturas: Si 48, 1-4.9-11 «Elías volverá de nuevo»; Sal 79, 2-bc.15-16.18-19 «Oh Dios, restáuranos, que brille tu rostro y nos salve»;
3.) Evangelio: Mt 17, 10-13 «Elías ya ha venido y no lo reconocieron».
1.) Jueves II Semana de Adviento. Nuestra Señora de Guadalupe (Memoria Libre);
2.) Lecturas: Is 41, 13-20 «Yo soy tu libertador, el Santo de Israel»; Sal 144, 1.9-13ab «El Señor es clemente y misericordioso, lento a la cólera y rico en piedad»;
3.) Evangelio: Mt 11, 11-15 «No ha nacido uno más grande que Juan el Bautista».
MARTIRIO DE SAN JUAN BAUTISTA (Jueves XXI de Tiempo Ordinario):
1.) Fortaleza de Juan;
2.) Su martirio;
3.) Llevar con alegría las contradicciones que podamos encontrar por seguir fielmente a Cristo.
• Meditación basada en el libro "Hablar con Dios" de Francisco Fernández Carvajal.
1.) SOLEMNIDAD DE LA NATIVIDAD DE SAN JUAN BAUTISTA;
2.) Lecturas: Is 49, 1-6 «Te hago luz de las naciones»; Sal 138, 1-3.13-15 «Te doy gracias, porque me has escogido portentosamente»; Hch 13, 22-26 «Juan predicó antes de que llegara Cristo»;
3.) Evangelio: Lc 1, 57-66.80 «Juan es su nombre»
1.) Jueves II Semana de Tiempo de Adviento. San Dámaso I, pp (Memoria Libre);
2.) Lecturas: Is 41, 13-20 «Yo soy tu libertador, el Santo de Israel»; Sal 144, 1.9-13ab «El Señor es clemente y misericordioso, lento a la cólera y rico en piedad»;
3.) Evangelio: Mt 11, 11-15 «No ha nacido uno más grande que Juan el Bautista».
Muerte de San Juan Bautista
El demonio se revuelve ante la actividad de Cristo y San Juan Bautista que tantas almas le quitan de sus dominios. Tiene un conciliábulo y preparara la persecución de Juan Bautista. Todo termina con la cárcel y decapitación del precursor por defender la verdad.
Después del “sermón de la llanura” promulgado por Jesús, el evangelista nos presenta la curación del criado del centurión y la resurrección del hijo de la viuda de Naín. Estos dos prodigios realizados por Jesús son la prueba de lo que puede realizar su “palabra” cuando ésta se pronuncia y encuentra acogida en quien la escucha. Jesús tiene poder para devolver la salud a un
enfermo y la vida a un muerto. Estos y otros prodigios, ya anunciados por Dios a través de sus profetas, son la señal de que Jesús es el Mesías y que no hay que esperar a otro.
Las palabras del Bautista en el Jordán son el ejemplo claro de que la conversión era el requisito necesario para acoger la salvación que traía el Mesías esperado. El bautismo de Jesús en el Jordán será el comienzo de su actividad pública. Tras el largo período de vida oculta en Nazaret al abrigo de su familia, Jesús comienza la tarea que Dios Padre le ha encomendado. Las tentaciones que va a sufrir inmediatamente en el desierto serán las que le acompañarán a lo largo de su ministerio donde el tentador intentará apartarlo del camino de Dios, pero Jesús permanecerá fiel.
Con la escena de Jesús perdido y hallado en el Templo de Jerusalén termina Lucas el relato de la infancia. Jesús regresa con María y José a Nazaret y llevará la vida normal de un joven, “sujeto” a sus padres. Antes de que Jesús comience su actividad pública en Galilea, Lucas nos presenta a Juan el Bautista llevando a cabo la misión profética que había recibido de parte de Dios y que su padre Zacarías había anunciado en el momento de su nacimiento. Su presencia y sobre su predicación invitan al pueblo a la conversión y a la llegada inminente del Mesías.
Seguimos con las revelaciones a Sor María de Jesús de Ágreda. Consejos de María Virgen. Ante lo narrado en la circuncisión de Juan Bautista la Virgen muestra a Madre Agreda la importancia de la vida sacerdotal en la Iglesia, el aprender de todos y saber rechazar los halagos del mundo que alejan de Dios.
1.) Sábado II Semana de Adviento. San Juan de la Cruz, pb dc (Memoria Obligatoria);
2.) Lecturas: Si 48, 1-4.9-11 «Elías volverá de nuevo»; Sal 79, 2-bc.15-16.18-19 «Oh Dios, restáuranos, que brille tu rostro y nos salve»;
3.) Evangelio: Mt 17, 10-13 «Elías ya ha venido y no lo reconocieron».
1.) Jueves II Semana de Adviento. Nuestra Señora de Guadalupe (Memoria Libre);
2.) Lecturas: Is 41, 13-20 «Yo soy tu libertador, el Santo de Israel»; Sal 144, 1.9-13ab «El Señor es clemente y misericordioso, lento a la cólera y rico en piedad»;
3.) Evangelio: Mt 11, 11-15 «No ha nacido uno más grande que Juan el Bautista».
MARTIRIO DE SAN JUAN BAUTISTA (Jueves XXI de Tiempo Ordinario):
1.) Fortaleza de Juan;
2.) Su martirio;
3.) Llevar con alegría las contradicciones que podamos encontrar por seguir fielmente a Cristo.
• Meditación basada en el libro "Hablar con Dios" de Francisco Fernández Carvajal.
1.) SOLEMNIDAD DE LA NATIVIDAD DE SAN JUAN BAUTISTA;
2.) Lecturas: Is 49, 1-6 «Te hago luz de las naciones»; Sal 138, 1-3.13-15 «Te doy gracias, porque me has escogido portentosamente»; Hch 13, 22-26 «Juan predicó antes de que llegara Cristo»;
3.) Evangelio: Lc 1, 57-66.80 «Juan es su nombre»