Tiempo de Cuidar en directo en esta tarde del día de Reyes. Viajamos a Almería y al Cottolengo del Padre Alegre de Barcelona y Madrid para compartir cómo hemos celebrado la Navidad. No te lo pierdas.
JOACAZ Y JOÁS, REYES DE ISRAEL. MUERTE DE ELISEO:
Entre los reyes del reino del Norte, Jehú fue el defensor del culto al Señor y el destructor del culto a Baal. Por eso Dios le prometió que su dinastía tendría continuidad por cuatro generaciones. Esa promesa comienza a cumplirse con los reinados de Joacaz y Joás. Estos reyes, aunque reprobables para el autor sagrado como todos los reyes del Norte, practican el culto al Señor, Dios de Israel, y consultan a su profeta Eliseo, quien, antes de morir, anuncia la victoria sobre Siria, y sus palabras se cumplen exactamente tras su muerte.
ATALÍA Y JOÁS, REYES DE JUDÁ:
Nos trasladamos de Israel a Judá. Con la familia de Ajab el culto a Baal se había introducido no sólo en Israel sino también en Judá al casarse el rey Joram con Atalía, de la casa de Ajab. Por tanto, en Judá también era necesario una purificación similar a la que Jehú había llevado a cabo en el reino del Norte. Pero la diferencia entre Israel y Judá es que en Judá debía permanecer la dinastía de David según la promesa de 2 S 7,1-17. Por eso Dios guía los acontecimientos de otra forma: mediante la salvación providencial de Joás, hijo del rey Ocozías, que es ungido en el Templo y, tras la muerte de la reina idólatra Atalía, mediante la renovación de la Alianza y la entronización del rey Joás, descendiente de David.
1) Estamos en tiempo de Cuaresma, tiempo de conversión. Continuamos con el misterio de María en el Antiguo Testamento: Comentamos la descripción del Libro de los Reyes. 2) María, Vaso espiritual y Vaso venerable. 3) Nos adentramos en el desierto de la Cuaresma de la mano de María.
Tiempo de Cuidar en directo en esta tarde del día de Reyes. Viajamos a Almería y al Cottolengo del Padre Alegre de Barcelona y Madrid para compartir cómo hemos celebrado la Navidad. No te lo pierdas.
JOACAZ Y JOÁS, REYES DE ISRAEL. MUERTE DE ELISEO:
Entre los reyes del reino del Norte, Jehú fue el defensor del culto al Señor y el destructor del culto a Baal. Por eso Dios le prometió que su dinastía tendría continuidad por cuatro generaciones. Esa promesa comienza a cumplirse con los reinados de Joacaz y Joás. Estos reyes, aunque reprobables para el autor sagrado como todos los reyes del Norte, practican el culto al Señor, Dios de Israel, y consultan a su profeta Eliseo, quien, antes de morir, anuncia la victoria sobre Siria, y sus palabras se cumplen exactamente tras su muerte.
ATALÍA Y JOÁS, REYES DE JUDÁ:
Nos trasladamos de Israel a Judá. Con la familia de Ajab el culto a Baal se había introducido no sólo en Israel sino también en Judá al casarse el rey Joram con Atalía, de la casa de Ajab. Por tanto, en Judá también era necesario una purificación similar a la que Jehú había llevado a cabo en el reino del Norte. Pero la diferencia entre Israel y Judá es que en Judá debía permanecer la dinastía de David según la promesa de 2 S 7,1-17. Por eso Dios guía los acontecimientos de otra forma: mediante la salvación providencial de Joás, hijo del rey Ocozías, que es ungido en el Templo y, tras la muerte de la reina idólatra Atalía, mediante la renovación de la Alianza y la entronización del rey Joás, descendiente de David.
1) Estamos en tiempo de Cuaresma, tiempo de conversión. Continuamos con el misterio de María en el Antiguo Testamento: Comentamos la descripción del Libro de los Reyes. 2) María, Vaso espiritual y Vaso venerable. 3) Nos adentramos en el desierto de la Cuaresma de la mano de María.