sacrificio

La tierra prometida 21/09/22

TEOFANÍA EN EL MONTE HOREB: Tras el sacrificio en el Monte Carmelo, Elías huye al desierto deseando la muerte. Allí se le aparece un ángel que le alimenta con pan y agua. Elías, con las fuerzas de aquella comida, caminó cuarenta días y cuarenta noches hasta el Horeb, el monte de Dios. Entonces la palabra del Señor le llegó diciéndole: “¿Qué te trae aquí Elías?”. Elías le respondió: “Ardo de celo por el Señor, Dios de los ejércitos, porque los israelitas han roto tu alianza, han quebrantado tus preceptos y han hecho morir a espada a tus profetas. He quedado yo solo y me buscan para matarme.” Pero el Señor le dijo que fuera a Damasco y que ungiera a Jazael como rey de Siria, a Jehú como rey de Israel y a Eliseo como profeta sucesor suyo.

Solo Dios: el hermano Rafael 20/12/21

Continuamos con la lectura de la meditación de fecha 16 de diciembre de 1937, que ya comenzamos la semana pasada, y que complementaremos con la lectura de unas cuantas notas a pie de página de la misma. Indica en su escrito, el Hno. Rafael, que su vocación, la vocación trapense, es la obediencia ciega a la Voluntad de Dios, espíritu humilde de sacrificio. “Sólo Dios, sólo Dios”, ideas que repetirá en numerosas ocasiones. En la segunda parte del programa seguiremos con la lectura de las notas a pie de página sobre la vida, enfermedad y espiritualidad de San Rafael Arnaiz. Veremos que entrará en la Trapa, pero que entra en la enfermería a sufrir, que entra como oblato, pero unido del todo a la Cruz de Cristo, con clave de Resurrección, pero siempre poniéndose en manos de la Virgen.

Solo Dios: el hermano Rafael 20/05/19

En la primera parte del programa continuaremos con el comentario a la carta del 20 de agosto de 1934. Veíamos el tema de las caídas y el volver a levantarse siempre, porque en la vida espiritual todo será lucha hasta la muerte. El Hno. Rafael nos da un buen consejo para esto, vivir la vida sencilla pero puesta en el Señor, y no dejar nunca la comunión de cada día. En la segunda parte seguimos comentando esta preciosa carta. Resalta el Hno. Rafael la importancia del don de lágrimas. Ninguna lágrima derramada por Dios se desperdicia.

La tierra prometida 21/09/22

TEOFANÍA EN EL MONTE HOREB: Tras el sacrificio en el Monte Carmelo, Elías huye al desierto deseando la muerte. Allí se le aparece un ángel que le alimenta con pan y agua. Elías, con las fuerzas de aquella comida, caminó cuarenta días y cuarenta noches hasta el Horeb, el monte de Dios. Entonces la palabra del Señor le llegó diciéndole: “¿Qué te trae aquí Elías?”. Elías le respondió: “Ardo de celo por el Señor, Dios de los ejércitos, porque los israelitas han roto tu alianza, han quebrantado tus preceptos y han hecho morir a espada a tus profetas. He quedado yo solo y me buscan para matarme.” Pero el Señor le dijo que fuera a Damasco y que ungiera a Jazael como rey de Siria, a Jehú como rey de Israel y a Eliseo como profeta sucesor suyo.

Solo Dios: el hermano Rafael 20/12/21

Continuamos con la lectura de la meditación de fecha 16 de diciembre de 1937, que ya comenzamos la semana pasada, y que complementaremos con la lectura de unas cuantas notas a pie de página de la misma. Indica en su escrito, el Hno. Rafael, que su vocación, la vocación trapense, es la obediencia ciega a la Voluntad de Dios, espíritu humilde de sacrificio. “Sólo Dios, sólo Dios”, ideas que repetirá en numerosas ocasiones. En la segunda parte del programa seguiremos con la lectura de las notas a pie de página sobre la vida, enfermedad y espiritualidad de San Rafael Arnaiz. Veremos que entrará en la Trapa, pero que entra en la enfermería a sufrir, que entra como oblato, pero unido del todo a la Cruz de Cristo, con clave de Resurrección, pero siempre poniéndose en manos de la Virgen.

Solo Dios: el hermano Rafael 20/05/19

En la primera parte del programa continuaremos con el comentario a la carta del 20 de agosto de 1934. Veíamos el tema de las caídas y el volver a levantarse siempre, porque en la vida espiritual todo será lucha hasta la muerte. El Hno. Rafael nos da un buen consejo para esto, vivir la vida sencilla pero puesta en el Señor, y no dejar nunca la comunión de cada día. En la segunda parte seguimos comentando esta preciosa carta. Resalta el Hno. Rafael la importancia del don de lágrimas. Ninguna lágrima derramada por Dios se desperdicia.