El Padre Pío nos enseña a sufrir y ofrecer. El sufrimiento tiene como fruto consolar el corazón de Jesús en la Cruz con nuestra Cruz. El P. Stefano Nisi nos habla de su relación con el Padre Pío y cómo le ha tocado el corazón, haciendo de él un consagrado enamorado.
Sexta meditación de los Ejercicios Espirituales dirigidos por el P. Isaac Parra, de la mano del Padre Pío. Meditamos hoy la Pasión y miramos a Cristo crucificado. No nos castiguemos por los pecados pasados: Dios nos ha perdonado. Y la cruz tiene un sentido: es un bien para aquellos que aman al Señor.
En nuestro caminar como seguidores de Jesucristo, el Padre Pío nos ayuda a contemplar :
La Cruz en nuestras vidas, camino de perfección.
Aprende, de modo muy especial tú, a descubrir y a adorar la divina voluntad en todos los acontecimientos humanos. Repite con frecuencia las divinas palabras de nuestro queridísimo Maestro: «Hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo». Sí, que esta bella exclamación esté siempre en tu corazón y en tus labios en todos los momentos de tu vida. Repítela en las aflicciones; repítela en las tentaciones y en las pruebas a las que Jesús quiera someterte; repítela también cuando te sientas sumergida en el océano del amor de Jesús. Ella será tu ancla y tu salvación. No temas al enemigo; él no intentará
nada contra la navecita de tu espíritu, porque el timonel es Jesús y la estrella es María. (Padre Pío)
No nos hemos despojado aún del “modo Navidad” con el buenismo, la ternura y el cántico de los villancicos propios de estas conmemoraciones, cuando aparece ya en el horizonte litúrgico el tiempo de Cuaresma, y se inicia a buen ritmo el peregrinaje espiritual de Jesús impartiendo su mensaje evangélico camino del Calvario hasta la consumación en la Cruz de la obra de salvación que le trajo hasta nosotros. La Cruz, siempre la Cruz, la inevitable, terrible y gloriosa Cruz.
Hoy Juan José Díaz Franco dedica el programa sobre esta Cruz que Jesús dignificó y que le simboliza, desde entonces, de manera omnipresente.
El Padre Pío nos enseña a sufrir y ofrecer. El sufrimiento tiene como fruto consolar el corazón de Jesús en la Cruz con nuestra Cruz. El P. Stefano Nisi nos habla de su relación con el Padre Pío y cómo le ha tocado el corazón, haciendo de él un consagrado enamorado.
Sexta meditación de los Ejercicios Espirituales dirigidos por el P. Isaac Parra, de la mano del Padre Pío. Meditamos hoy la Pasión y miramos a Cristo crucificado. No nos castiguemos por los pecados pasados: Dios nos ha perdonado. Y la cruz tiene un sentido: es un bien para aquellos que aman al Señor.
En nuestro caminar como seguidores de Jesucristo, el Padre Pío nos ayuda a contemplar :
La Cruz en nuestras vidas, camino de perfección.
Aprende, de modo muy especial tú, a descubrir y a adorar la divina voluntad en todos los acontecimientos humanos. Repite con frecuencia las divinas palabras de nuestro queridísimo Maestro: «Hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo». Sí, que esta bella exclamación esté siempre en tu corazón y en tus labios en todos los momentos de tu vida. Repítela en las aflicciones; repítela en las tentaciones y en las pruebas a las que Jesús quiera someterte; repítela también cuando te sientas sumergida en el océano del amor de Jesús. Ella será tu ancla y tu salvación. No temas al enemigo; él no intentará
nada contra la navecita de tu espíritu, porque el timonel es Jesús y la estrella es María. (Padre Pío)
No nos hemos despojado aún del “modo Navidad” con el buenismo, la ternura y el cántico de los villancicos propios de estas conmemoraciones, cuando aparece ya en el horizonte litúrgico el tiempo de Cuaresma, y se inicia a buen ritmo el peregrinaje espiritual de Jesús impartiendo su mensaje evangélico camino del Calvario hasta la consumación en la Cruz de la obra de salvación que le trajo hasta nosotros. La Cruz, siempre la Cruz, la inevitable, terrible y gloriosa Cruz.
Hoy Juan José Díaz Franco dedica el programa sobre esta Cruz que Jesús dignificó y que le simboliza, desde entonces, de manera omnipresente.