Apoyado en la anecdota ocurrida al campeón automovilista Lewis Hamilton, que perdio el campeonato del mundo del año pasado en la última carrera, pero que comento lo que le dijo su padre, mientras le abrazaba: "Quiero que sepas lo orgulloso que estoy de ti", el P. Guillermo nos habla de aquel que está cerca cuando fracasamos, y que casi siempre es la familia, pero seguro que siempre, siempre, está, Dios, El Padre que nos ama incondicionalmenta hagamos lo que hagamos