El amor de Dios no depende de nuestro mérito: nos ama primero, nos envía a su Hijo como víctima por nuestros pecados y se hace pequeño para alcanzarnos, citando la Primera Carta de San Juan. Contrasta esto con el amor humano, que es recíproco y limitado.
"Amad a vuestros enemigos". Es una de la expresiones más fuertes del evangelio de Jesús, y nos lo pide porque en el Corazón de Dios no hay enemigos, sólo hay amor para todos.
Apoyado en la anecdota ocurrida al campeón automovilista Lewis Hamilton, que perdio el campeonato del mundo del año pasado en la última carrera, pero que comento lo que le dijo su padre, mientras le abrazaba: "Quiero que sepas lo orgulloso que estoy de ti", el P. Guillermo nos habla de aquel que está cerca cuando fracasamos, y que casi siempre es la familia, pero seguro que siempre, siempre, está, Dios, El Padre que nos ama incondicionalmenta hagamos lo que hagamos
Hoy leeremos una extensa carta de fecha 20 de diciembre de 1935, y dirigida a su tía María. En esta carta cuenta a su tía lo mal que corresponde a los regalos del Señor, que se cansa de la oración, que no sale de la Eucaristía sin sentir nada, pero entiende que debe vivir con sus flaquezas para aprender a ser humilde, porque es muy bonito hacer heroicidades cuando es un deseo propio, pero que mal se viven cuando es Voluntad de Dios. Mi amor a Dios, prosigue el Hno. Rafael en su carta a su tía, es tan pequeño, que me siento tan pequeño, tan nada, que no me entiendo, pero Dios si me entiende y me quiere a pesar de mi nada. Al final creemos, continua Rafael, que para ser santos necesitamos hacer muchas cosas, pero no es así, El Señor nos irá diciendo que sólo hay un camino, Dios mismo, amándole como podamos, de esta manera seremos santos por amor.
El amor de Dios no depende de nuestro mérito: nos ama primero, nos envía a su Hijo como víctima por nuestros pecados y se hace pequeño para alcanzarnos, citando la Primera Carta de San Juan. Contrasta esto con el amor humano, que es recíproco y limitado.
"Amad a vuestros enemigos". Es una de la expresiones más fuertes del evangelio de Jesús, y nos lo pide porque en el Corazón de Dios no hay enemigos, sólo hay amor para todos.
Apoyado en la anecdota ocurrida al campeón automovilista Lewis Hamilton, que perdio el campeonato del mundo del año pasado en la última carrera, pero que comento lo que le dijo su padre, mientras le abrazaba: "Quiero que sepas lo orgulloso que estoy de ti", el P. Guillermo nos habla de aquel que está cerca cuando fracasamos, y que casi siempre es la familia, pero seguro que siempre, siempre, está, Dios, El Padre que nos ama incondicionalmenta hagamos lo que hagamos
Hoy leeremos una extensa carta de fecha 20 de diciembre de 1935, y dirigida a su tía María. En esta carta cuenta a su tía lo mal que corresponde a los regalos del Señor, que se cansa de la oración, que no sale de la Eucaristía sin sentir nada, pero entiende que debe vivir con sus flaquezas para aprender a ser humilde, porque es muy bonito hacer heroicidades cuando es un deseo propio, pero que mal se viven cuando es Voluntad de Dios. Mi amor a Dios, prosigue el Hno. Rafael en su carta a su tía, es tan pequeño, que me siento tan pequeño, tan nada, que no me entiendo, pero Dios si me entiende y me quiere a pesar de mi nada. Al final creemos, continua Rafael, que para ser santos necesitamos hacer muchas cosas, pero no es así, El Señor nos irá diciendo que sólo hay un camino, Dios mismo, amándole como podamos, de esta manera seremos santos por amor.