Contemplamos hoy la Transfiguración de Jesús, en que Este se manifiesta tal como es, como la Luz del mundo. En esa manifestación, Dios habla a la humanidad y le dice que su Hijo es la única respuesta a nuestras preguntas. Dios sigue hablando, pero nuestro egoísmo nos impide en cantidad de ocasiones escuchar Su Voz.