Cuentan de un folio de papel que se sentía tan orgulloso y soberbio de su blancura y textura que no permitía que nadie escribiera sobre él, pero es que esa escritura le iba a convertir de un simple folio en una carta de amor. Eso nos pasa a nosotros, cada uno de nosotros hemos recibido una vida preciosa para ponerla en las manos de Dios y dejarle hacer para luego enviarnos al mundo con una gran misión, ¿Nos lo dejará hacer nuestra soberbia? Somos imagen de Dios ¿Seremos capaces de corresponder a Dios con nuestro amor?