Miguel de Unamuno, en uno de sus escritos, el soneto titulado "Incredulidad y fe", nos habla de la fe de la samaritana que se encontró al borde del pozo con Cristo, y de como Cristo nos pide que le demos de beber nuestro amor, tan poca cosa, pero es lo que Cristo desea, porque Él tiene sed de mí, pero lo que quiere Él es darnos del agua de la Fe