“La vida”; “vivir”; “seguir viviendo”… son siempre los anhelos más profundos del hombre. “Saber vivir”, “vivir plenamente”; “vivir la vida intensamente”, es el problema fundamental del hombre. Por otra parte, algunos hablan de una vida después de la muerte, o de que la vida verdadera comienza en el más allá… ¿Qué nos puede decir el Corazón de Cristo a este respecto?