Estamos en el final de la Pascua, y en estos diez últimos días estamos en el decenario dedicado al Espíritu Santo y es que Jesús no asciende alos Cielos para dejarnos solos, porque cuando se vaya nos enviará al Espíritu Santo, pero debemos pedir esa venida con ganas con ilusión para que este Espíritu Santo nos mueva a actuar con espíritu de alegría dejandonos guiar por Él