Hoy rezamos, junto al Papa León XIV, por el respeto a la vida. Conocemos la vida de Santo Tomás, apóstol, y rezamos por las intenciones de todos los oyentes.
¡Cuantas veces pensamos que nuestro punto de vista es el único, el verdadero, y lo que nos dicen son cosas vanas! Lo que yo veo y pienso es lo bueno, pero puede que la realidad sea muy distinta y que, como a santo Tomás, ante una realidad tan cegadora, tengamos que reconocer: "Señor, mío y Dios mío"
Jesucristo resucitado se aparece a Tomás. Que en medio de nuestras dudas podamos proclamar a Jesucristo Señor de nuestra vida y vivir la fe en la comunidad eclesial.
En la línea editorial, el P. Ricardo Sanjurjo nos habla de Santo Tomás y nuestra labor intelectual como cristianos. En la sección "Nunca solos", hablamos de "Generación hedonista, ¿placer o algo que merece la pena y cuesta?" con el P. Javier García. Hoy, en "Enculturarte", Mercedes de Castro nos introduce en la pastoral de la cultura y cómo la iglesia existe para evangelizar. Os traemos la canción "Legião Urbana", de Monte Castelo. Y terminamos con la sección "Univibes": el P. Daniel Cuesta, sacerdote jesuita destinado en el Colegio Mayor jesuita de Santiago de Compostela, nos cuenta la experiencia en un Colegio Mayor.
Continuamos con el capítulo tercero de la tercera parte del libro. Chautard desarrolla en 6 puntos los beneficios que la práctica de la vida interior aporta al alma del apóstol de obras exteriores encaminándola hacia la verdadera virtud. En el programa de hoy veremos los tres primeros de estos rasgos. En primer lugar, tener vida interior, es decir, oración, relación frecuente e íntima con Dios protege al hombre de los peligros y tentaciones que se expone al practicar su apostolado en el mundo, con obras exteriores. En segundo lugar, hace reparar las fuerzas y el ánimo del apóstol y en tercer punto nos dice que duplica las energías y los méritos del alma.
En el programa de hoy continuamos leyendo el capítulo segundo de la tercera parte del libro. El autor está reflexionando sobre el peligro que supone para el hombre que no tiene una afianzada vida interior, lanzarse al apostolado de obras exteriores. En el programa anterior comenzó a narrar el proceso que sigue un alma en estas condiciones. Relata el proceso de un hombre de buenas costumbres, piadoso y buenas cualidades naturales, pero su oración es superficial y tiene muy poca vida interior. Está lleno de ardor y dispuesto a trabajar y entregarse con celo al apostolado de obras, ahora se enfrentará a nuevas situaciones y peligros, nuevas ocasiones de pecado que quizá no está preparado para afrontar. Experimentará la vanidad, la envidia, la presunción etc. y con la excusa de tener muchas ocupaciones no se para a orar ni a meditar. El demonio convertirá ese ardor por las obras en febril pasión a la que será difícil contenerse. En este punto comienza el capítulo de hoy.
Hemos entrado ya en la tercera parte del libro y continuamos leyendo el primer capítulo de esta parte, también escucharemos un fragmento del segundo capítulo.
Como el título de la tercera parte indica el autor aquí desarrolla con más profundidad los peligros que acechan al alma que aunque virtuosa en el claustro, puede desviarse si comienza de forma apasionada las obras de apostolado exterior dejando de lado la vida interior que en este caso debería ser más intensa. Hay que tener en cuenta que son muchos más los estímulos y por tanto los tropiezos. En el capítulo segundo desarrolla el proceso de un alma con muy buena disposición pero que poco a poco se va alejando del recogimiento y comunicación con Dios.
Hoy rezamos, junto al Papa León XIV, por el respeto a la vida. Conocemos la vida de Santo Tomás, apóstol, y rezamos por las intenciones de todos los oyentes.
¡Cuantas veces pensamos que nuestro punto de vista es el único, el verdadero, y lo que nos dicen son cosas vanas! Lo que yo veo y pienso es lo bueno, pero puede que la realidad sea muy distinta y que, como a santo Tomás, ante una realidad tan cegadora, tengamos que reconocer: "Señor, mío y Dios mío"
Jesucristo resucitado se aparece a Tomás. Que en medio de nuestras dudas podamos proclamar a Jesucristo Señor de nuestra vida y vivir la fe en la comunidad eclesial.
En la línea editorial, el P. Ricardo Sanjurjo nos habla de Santo Tomás y nuestra labor intelectual como cristianos. En la sección "Nunca solos", hablamos de "Generación hedonista, ¿placer o algo que merece la pena y cuesta?" con el P. Javier García. Hoy, en "Enculturarte", Mercedes de Castro nos introduce en la pastoral de la cultura y cómo la iglesia existe para evangelizar. Os traemos la canción "Legião Urbana", de Monte Castelo. Y terminamos con la sección "Univibes": el P. Daniel Cuesta, sacerdote jesuita destinado en el Colegio Mayor jesuita de Santiago de Compostela, nos cuenta la experiencia en un Colegio Mayor.
Continuamos con el capítulo tercero de la tercera parte del libro. Chautard desarrolla en 6 puntos los beneficios que la práctica de la vida interior aporta al alma del apóstol de obras exteriores encaminándola hacia la verdadera virtud. En el programa de hoy veremos los tres primeros de estos rasgos. En primer lugar, tener vida interior, es decir, oración, relación frecuente e íntima con Dios protege al hombre de los peligros y tentaciones que se expone al practicar su apostolado en el mundo, con obras exteriores. En segundo lugar, hace reparar las fuerzas y el ánimo del apóstol y en tercer punto nos dice que duplica las energías y los méritos del alma.
En el programa de hoy continuamos leyendo el capítulo segundo de la tercera parte del libro. El autor está reflexionando sobre el peligro que supone para el hombre que no tiene una afianzada vida interior, lanzarse al apostolado de obras exteriores. En el programa anterior comenzó a narrar el proceso que sigue un alma en estas condiciones. Relata el proceso de un hombre de buenas costumbres, piadoso y buenas cualidades naturales, pero su oración es superficial y tiene muy poca vida interior. Está lleno de ardor y dispuesto a trabajar y entregarse con celo al apostolado de obras, ahora se enfrentará a nuevas situaciones y peligros, nuevas ocasiones de pecado que quizá no está preparado para afrontar. Experimentará la vanidad, la envidia, la presunción etc. y con la excusa de tener muchas ocupaciones no se para a orar ni a meditar. El demonio convertirá ese ardor por las obras en febril pasión a la que será difícil contenerse. En este punto comienza el capítulo de hoy.
Hemos entrado ya en la tercera parte del libro y continuamos leyendo el primer capítulo de esta parte, también escucharemos un fragmento del segundo capítulo.
Como el título de la tercera parte indica el autor aquí desarrolla con más profundidad los peligros que acechan al alma que aunque virtuosa en el claustro, puede desviarse si comienza de forma apasionada las obras de apostolado exterior dejando de lado la vida interior que en este caso debería ser más intensa. Hay que tener en cuenta que son muchos más los estímulos y por tanto los tropiezos. En el capítulo segundo desarrolla el proceso de un alma con muy buena disposición pero que poco a poco se va alejando del recogimiento y comunicación con Dios.