El Padre Pío, maestro de la noche oscura, nos enseña cómo vivir el momento de la noche, de la oscuridad, del silencio. Nos dice: "El alma se somete al Señor: 'no se haga mi voluntad, sino la tuya'". También nos enseña que, para pulir nuestra alma, el Señor lo hace a través del martillo y el cincel. Veamos cuáles son esos martillos y cinceles.